Espíritu

13 de mayo
Domingo VI de Pascua

Jn 14, 23-29 El Espíritu Santo os irá recordando todo lo que os he dicho

Ya empieza a sonar el Espíritu Santo como melodía, en estas últimas semanas de Pascua. El Espíritu Santo que encarna tu Palabra en nuestra vida. El Espíritu que entra para ser acogido. El Espíritu nos va recordando todos los ecos que brotan de tu paso por nuestra vida y por nuestra historia. El Espíritu Santo, hoy, actualiza tu presencia. Y nos trae tu palabra, que sigo haciéndonos fecundos.

El nos hizo

12 de mayo
Sábado V de Pascua

Salmo 99 Sabed que el señor es Dios, que El nos hizo

Es bueno reconocer que el Señor es Dios: Dios en sí, y Dios más allá de las concepciones que yo tengo de El, de las imágenes que me formo. Dios es Dios, es el Señor, y es él quien nos hizo, no yo quien le hago a él. Ponerme ante el Señor, creador y dador de vida, y reconocer que él es más grande de lo que todo nos podemos imaginar, que nuestra mente no le puede restringir, que solo puedo acoger su don, que siempre me desborda.

Proclama mi alma la grandeza del Señor, nos dice María.

No me habéis elegido

11 de mayo
Viernes V de Pascua
Jn 15, 12-17 No sois vosotros los que me habéis elegido…
Soy yo quien os he elegido a vosotros y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis en mi nombre al Padre os lo de. Esto os mando, que os améis unos a otros, como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.

Hoy no hay comentario. Todo es Palabra de Dios, para que cale en tu corazón de amigo, destinado a dar fruto en su amor. Como dio María.

 

Permaneced

10 de mayo
Jueves V de Pascua
Jn 15, 9-11 Permaneced en mi amor

Permaneced en mi amor. Es el mejor mandato que recibimos de Jesús, pues nos invita, ¿nos ordena?, a vivir en la fuente de la vida, en el manantial de su corazón, en el centro de la Trinidad, que es comunión de amor. Permaneced en el amor de Jesús es hacer el esfuerzo por traer a nuestra vida esta realidad: es el amor de Dios el que nos sostiene, nos acompaña y hace posible nuestra existencia. Y es lo que nos ofrece un amor que permanece más allá de la muerte.

El amor en el que permaneció María.

Fruto de gloria

9 de mayo
Miércoles V de Pascua

Jn 25, 1-8 Con esto recibe gloria mi padre, con que deis fruto abundante

Dar gloria a Dios, al Padre, alabarle, bendecirle con nuestra vida, que se ofrece como fruto. Ser ofrenda permanente para él, unido a Cristo, en sus manos.. A veces pienso que no se trata tanto de dar muchos frutos, como de convertirnos en fruto, fruto vital.

Fruto de la vid, a través de los sarmientos.  Yo soy la vid, vosotros los sarmientos, nos dice el Señor.

Presbíteros

8 de mayo
Martes V de Pascua

Hch 14, 19-28 En cada Iglesia designaban presbíteros, oraban y ayunaban

Desde el principio las comunidades cristianas elegían presbíteros, tras un discernimiento, oraban y ayunaban para designarles y luego les enviaban a desempeñar sus misión evangelizadora, en nombre de la comunidad. Y hoy, veinte siglos después, la comunidad eclesial sigue designando presbíteros a su servicio.

Orar por ellos, ayunar por ellos, y contribuir con nuestra presencia en la Iglesia, desde los ministerios a los que somos también llamados.

Dioses falsos

7 de mayo
Lunes V de Pascua

Hech 14, 5-18 Os predicamos el evangelio para que dejéis los dioses falsos

Dioses falsos: ¿cuáles son los míos, Señor? ¿Cuáles son los dioses que me apartan de ti? Escuchar tu evangelio es un criterio de discernimiento para saber dónde me sitúo ante las prioridades de mi vida, qué lugar ocupas tú, qué lugar ocupan otros dioses: el mayor de todos, el propio dios en que me constituyo, porque quiero ser como dios. Y ahí, desde el principio de la humanidad, está la clave de nuestro pecado. Y así nos pasamos la vida, adorando dioses falsos, que no sustentan nuestra vida.

Cielos nuevos

6 de mayo
Domingo V de Pascua

Ap 21, 1-5 Vi un cielo nuevo y una tierra nueva

Ver la novedad de tu presencia en medio de nuestra vida, en la realidad cotidiana. Ver el cielo nuevo y la tierra nueva, en germen, ya, ahora mismo, hoy. Contemplar que has puesto entre nosotros tu morada, que has acampado entre nosotros, que te has hecho carne desde la carne de María. Tu presencia destruye las muertes de nuestra vida. Tu presencia, Señor, vivifica y abre: a la novedad del cielo y de la tierra, que en ti se hacen nuevas cada día.

 

 

Lumen Gentium

5 de mayo
Sábado IV de Pascua

Hechos 13, 44-52 Yo te haré luz de los gentiles, para que lleves la salvación al confín de la tierra

Tú me llamas, Señor. Me das una misión. Ser luz. Llevar la salvación. Llevar tu evangelio. Ser testigo tuyo. Proclamar la grandeza de tu amor. Como luz.  En este momento, Señor, quiero participar de la luz que tu me das, para iluminar los confines desde tu propia claridad.
Ser luz, Señor, porque tú eres la luz del mundo. Se tú amanecer en mi vida para que pueda transmitir tu sol.

Temblor

4 de mayo
Viernes IV de Pascua

Jn 14, 1-6 No tiemble vuestro corazón: creed en Dios creed también en mí

¿Creer en Dios, creer en ti es lo que hace que no tiemble nuestra corazón? Tú eres, Señor, garante, seguridad, fortaleza de nuestro corazón. Tú eres, Señor. Y reconocer tu ser Salvador, da garantía, seguridad y fortaleza a mi corazón. Creed en Dios es creer en ti, Hijo de Dios hecho Hijo de María para nuestra salvación.