Mies

8 de julio
Domingo XIV semana

Lc 10, 1-12 Rogad al dueño de la mies que envíe obreros a su mies

Hagamos esto hoy. Roguemos al dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Que mande muchos jóvenes, chicos y chicas, dispuestos a entregar su vida por el evangelio, en medio de nuestras ciudades, pueblos, campos. Jóvenes que sepan dialogar con nuestra cultura y manifestar el amor exclusivo por Dios y por los hermanos y hermanas más necesitados. En la vida laical, en la vida religiosa, en la vida sacerdotal.

Engaño

7 de julio
Sábado XIII semana
Gn 27, 1-5.15-29 ¿Eres tú mi hijo Esaú? Respondió Jacob: Si, lo soy

Jacob engaña a su padre, suplanta a su hermano, poniéndose la piel de un cabrito. Su padre, ciego, palpa sus brazos y los encuentra peludos, como los de Esaú. Y por eso le bendice y le concede la primogenitura.
Esta historia, y tantas otras de la Biblia, me hablan de la condición humana, tan tejida de debilidades, de miseria, de engaños. Dios se sirve de ella, de ti y de mi, para escribir su historia de salvación. Dejemos que actúe. Y que nos transforme.

 

 

Justos y pecadores

6 de julio
Viernes XIII semana
Mt 9, 9-13 No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores
Repitamos esta frase del evangelio de hoy  y pidamos a Dios que, a fuerza de anidarla en nuestro corazón, vaya determinando nuestro obrar, nuestro actuar, nuestra manera de mirar a los que nos rodean, la percepción de la realidad, nuestros discernimientos, nuestra opciones vitales. Seamos, como Jesús, pastores de misericordia que se acercan a  los más alejados, a quien lo necesita.

Sacrificio

5 de julio
Jueves XIII semana

Gn 22, 1-19 Toma a tu único hijo
¡Abrahán! Aquí me tienes. Respuesta rápida, en total disposición. No sabía Abrahán que Dios le pedía en sacrificio a su hijo, su único hijo.
¿Qué estoy dispuesto darte de mi vida? ¿Qué estaría dispuesto a sacrificar? ¿hasta dónde estaría dispuesto a aceptar tu voluntad? ¿Qué, quién, es mi hijo, mi único hijo, al que estaría dispuesto a ofrecerte, sin reservas, a pesar del dolor de corazón?
Preguntas para las que no tengo respuesta. Solo pedirte: haz de mí lo que quieras y  que sea lo que sea, te de las gracias.

Cien años

4 de julio
Miércoles XIII semana
Gn 21, 5.8-20 Abrahán tenía cien años cuando le nació su hijo Isaac

Nunca es tarde, el tiempo en manos de Dios tiene otra medida. Los acontecimientos suceden cuando tienen que suceder, en su sazón. A veces somos nosotros los que nos impacientamos y precipitamos que las cosas sean, y las abortamos por nuestras prisas. ¿Alguno de nosotros puede anticipar que salga el sol? Abrahan tuvo fe, confianza en que se cumpliría la promesa. Y tuvo
que esperar cien años, una eternidad, para verla realizarse.

Ver y creer

3 de julio
Santo Tomás apóstol

Jn 20, 24-29 Si no veo…no creo

“Si no lo veo no lo creo” es una expresión que desde los tiempos de santo Tomás ha recorrido el lenguaje, la experiencia humana. Necesito ver para creer, necesito tocar para aceptar, necesito probar para saber, necesito tener certezas para avanzar. Otra es la dinámica del evangelio: “dichosos los que creen sin haber visto”. Creo, Señor, pero aumenta mi poca fe.

Condición

2 de julio
Lunes XIII
Mt 8, 18-22 Tú sígueme. Deja que los muertos entierren a sus muertos


¿Qué muertos? Todo lo pasado que me impide moverme con libertad en este presente de seguimiento, de escuchar la radicalidad de tu llamada; todo lo que me aleja de la fuente que mana vida abundante, que eres tú, Jesús, Señor y dador de vida;  todo lo que me ata y me hace volver la vida atrás. Escuchar la realidad de tu llamada. Tú sígueme. Y dejar que todo lo demás adquiera su propia dimensión.

Sin reposo

1 de julio
Domingo XIII

Lc 9, 51-62  El Hijo de Dios no tiene donde reclinar la cabeza

Y sin embargo las zorras tienen madriguera y los pájaros nido. Esa es la diferencia, que quieres hacer palpable, Señor, cuando poner delante de nuestros ojos lo que supone seguirte. Despojarnos de todo, renunciar a cualquier seguridad, no tener ni un lugar donde reclinar la cabeza. Me queda tu pecho, Señor, para reposar en él y que se convierta en mi descanso.

Quédate

30 de junio

Gn 18, 1-15 Señor, si he alcanzado tu favor, no pases de largo delante de tu siervo.

Se que he alcanzado tu favor, Señor, porque nunca pasas de largo delante de mi. Sabes que estoy a la vera del camino, esperándote, como el cielo, como el paralítico, o subido al árbol, como Zaqueo, deseando verte.  Y te paras, me miras, me diriges la palabra, que me sana y me salva, me acoges, me haces persona querida por ti. Ese es tu favor, que me da la vida.

Pedro y Pablo

29 de junio
San Pedro y san Pablo

2 Tm 4, 6-8.17-18 El Señor me dio fuerzas para anunciar íntegro el mensaje de Dios.

Desde Pedro y Pablo, inicio de la cadena apostólica, pilares de la Iglesia, testigos de Jesucristo, son muchos los que a lo largo de los siglos han encontrado en el mismo Señor la fuerza para anunciar íntegro el mensaje de Dios, sin poner reservas por su parte, confiados plenamente en el que es el principio de toda vocación. Nosotros también, en medio de nuestra fragilidad, queremos contribuir a anunciar el evangelio. Tú y yo.
Te pido hoy una oración especial por mi, que hace quince años fui ordenado sacerdote. Que Dios me fortalezca en mi debilidad.