Gracias

4 de octubre
san francisco de asís

Mt 11, 25-30 Te doy gracias

Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, así te ha parecido bien.
Ayúdame a creer en tu palabra, hazme pequeño y sencillo, pobre de corazón, pobre material, como san Francisco.

tu gozo

3 de octubre
Jueves XXVI

Neh 8, 1-4ª.5-6.7-12 El gozo en el señor es vuestra fortaleza

Aquel día de lluvia y bruma en Asturias, encajonado en la espesura, laderas verdes, nube del no saber, te mostraste tan inesperadamente y tan real como gozo de mi vida, y desde entonces, y aunque no se bien cómo, ese gozo que me regalas es mi fortaleza. Por eso, más de treinta años después, te bendigo y te doy gracias y canto la alabanza al Dios de mi vida.

ángel de la guarda

2 de octubre
Santos ángeles custodios

Ex 23, 20-23 Voy a enviarte un ángel para que te cuide en el camino

Tú me cuidas, Señor, eres mi dulce compañía, no me desamparas ni de noche ni de día, me proteges, me amparas, me conduces, me muestras el camino que he de seguir. Las alas de tu ángel, que nunca he visto, aletean alrededor mío, aventellan tu espíritu en mi cuerpo. Gracias por estar siempre conmigo, aunque crea que has desaparecido de mi vida.

A tus pechos

1 de octubre
Santa teresa del Niño Jesús

Is 66, 10-14 mamaréis a sus pechos y os saciaréis de sus consuelos

Dame unos ojos sencillos para mirarme en el amor con que me sacias, dame el saber que tu me sacias de tus consuelos aunque no los sienta, porque tú eres más que mi sentimiento, y me alimentas con el aire que respiro, con el sol que nace de lo alto, con tu pecho que me acoge y me acurruca en ti. Hazme cada día más tuyo y menos mío.

Indifencia

29 de septiembre
XXVI Domingo

Am 6, 1.4-7 Se ungen con el mejor de los aceites pero no se conmueven para nada

La indiferencia nos hace cómplices, Señor, de hambre, de la pobreza, de la violencia, del mal en nuestro mundo. Bebo vino en elegantes copas y mi hermano muere de sed. Insensibilidad, piel de elefante, incapacidad para dolerme en el dolor de la humanidad. El rico Epulón que no ve al obre Lázaro. Ayúdame a no cerrarme ante mi propia carne en la carne de la humanidad descarnada.

Gozo inaudito

28 de septiembre
Sábado XXV

Jer 31 Gozarán los jóvenes y los viejos

Gozo inaudito, alegría perpetua, júbilo que conmueven mis entrañas, porque han reunido lo que está disperso en mi vida, porque me has unificado en ti, porque me guardas como a un pastor a su rebaño, y me proteges, me guías, porque me has redimido, porque alegras y alivias mis penas, porque haces que con tu amor crezca mi amor y solo te quiera a ti.

Tu nombre

27 de septiembre
Viernes XXV

Lc 9, 18-22 ¿Quién decís que soy yo?

Digo tu nombre en el silencio de la noche, susurro tu nombre con el respirar de mi corazón, escribo tu nombre en las arenas de mis playas desiertas, te llamo cuando digo mi nombre, tú eres mío, el pastor de azucenas, yo soy tuyo, esclavo rendido, aniquilado, liberado en tu bostezo, cuando te levantas para abrazarme y me acercas a ti.

sed de ti

26 de septiembre
San Cosme y san Damián

Ag 1, 1-8 Bebéis y seguís con sed

Bebo y sigo con sed porque no te bebo a ti, fuente de agua viva. Solo tú puedes llenar el hueco de mi corazón, colmar el vacío de mi aljibe. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo. ¿Cuándo entraré a ver el rostro de Dios?

June 1954, New York, NY