conocerte

6 de octubre
San Bruno

Job 42, 1-3.5-6.12-17 Te conocía solo de oídas, a hora te han visto mis ojos

Eso me regalaste en la Cartuja de Miraflores, hace casi cuarenta años, el verte sin verte. Desde entonces, desde antes, todo es don. Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios.

Témporas

5 de octubre
Témporas de petición y acción de gracias

Dt 8, 7-18 No pienses, por mi fuerza y el poder de mi brazo me he creado estas riquezas

Que no lo piense, Señor, que no se me envanezca el corazón, y se me nuble la mente, que no caiga en pensar que soy el creador de mi vida. Que me acuerde de ti, Señor, que no se me olvide nunca que tú eres quien me das la vida, y la fuerza para vivir, que de ti procede todo don.

El más pequeño IV

4 de octubre
San Francisco de Asis

Mt 11, 25-30 Te doy gracias, porque has revelado estas cosas a los pequeños

Como a San Francisco de Asís, que es uno de los más grandes. Gracias por el papa Francisco, que lleva su nombre. Concédele paz y bien, para que pueda hacer apaciguar a los lobos de tantos curiales, eclesiásticos y poderosos, que se creen grandes, y quieren acabar con su sencillez evangélica. Enséñanos a todos el camino que lleva hasta ti: la humildad y la sencillez, la pobreza real.

El más pequeño II

2 de octubre
Ángeles custodios

Mt 18, 1-5.10 El que se haga pequeño como este niño, ese es el más grande en el reino

Siempre empieza el mes de octubre con la llamada de tu palabra a la pequeñez, a la niñez, a estar ante ti como un niño en brazos de su madre. En un mundo occidental en que la grandeza, el poder, el prestigio, es lo que se persigue con más ahínco, purifica, Señor, mi corazón y mis intenciones, hasta hacerme niño en ti.

El más pequeño

1 de octubre
Lunes XXVI

Lc 9, 46-50 El más pequeño de vosotros es el más importante

En la memoria de Santa Teresa del Niños Jesús, te pido, Señor, que me concedas el don de la pequeñez, el don de la sencillez, el don de la infancia espiritual, que es confianza y abandono en ti. Dame también el don de la oración, el deseo de la misión. Te lo pido por intercesión de la santa de Lisieaux.

Ricos

30 de septiembre
XXVI Domingo

Sant 5, 1-6 Vuestra riqueza está podrida

Duras las palabras de denuncia que nos diriges, Señor, en boca de Santiago: habéis vivido con lujo sobre la tierra, y os habéis dado la gran vida, habéis cebado vuestros corazones para el día de la matanza”. Por eso te pido, Señor, que me des el don de vivir más pobremente. Por tu misericordia, Señor, convierte mi corazón.

Arcángeles

29 de septiembre
Arcángeles Miguel, Rafael y Gabriel

Salmo 137 Me postraré ante tu santuario

Me postraré ante tu santuario y te adoraré, como Miguel, el que es como Dios, pues aspiro a contemplarte como tú eres, Dios nuestro, y a ser semejante a ti; como Rafael, tu medicina, que sana el corazón en tu nombre y reviste el interior de nuestro ser de tu belleza; como Gabriel, tu fuerza, que lleva tu palabra hasta la debilidad y la sencillez de María, para que se haga en ella según tu palabra. Tu maravilla.

Tiempos

28 de septiembre
Viernes XXV

Ecl 3, 1-11 Todo tiene su tiempo

Tempo de nacer, de morir, de plantar, de arrancar, de matar, de sanar, de destruir, de construir, de llorar, de reír, de hacer duelo, de bailar, de abrazar, de desprenderse, de callar de hablar, de buscar, de perder, de amar, de odiar, de estar contigo, todo mi tiempo en ti.

vanidad

27 de septiembre
Jueves XXV

Ecl 1, 2-11 ¡vanidad de vanidades, todo es vanidad!

Todas las cosas cansan, y algunas mucho más, y nadie es capaz de explicarlas. Solo en ti descansa mi alma, Señor, y tampoco soy capaz de explicarlo. Pero es verdad. No se sacian mis ojos de verte, ni mis oídos de oírte. Por la mañana sáciame de tu misericordia, y toda mi vida será alegría y júbilo.