Dignidad

12 de enero
Martes I

Salmo 8 ¡Qué admirable es el ser humano para que te acuerdes de él!

Admirable siempre. En tu presencia, en los que dices, en lo que haces, en el amor que derrochas sobre nosotros. Nos has coronado de gloria y dignidad. Esa dignidad que procede de ser creados por ti, hijos e hijas tuyas, templos sagrados de tu amor. Una dignidad que nada ni nadie nos puede arrebatar.

Autor: Nano SM

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa. Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *