Arde el corazón

24 de abril
Miércoles octava de pascua

Lc 24, 13-35 ¿no ardía nuestro corazón?

Arde mi corazón cada vez que te sé, y aunque no te sepa arde sin yo saberlo. Se abren mis ojos cada vez que te reconozco, y aunque no te reconozco eres la niña mis pupilas. Conversas conmigo cada día, te haces presente en mi camino, a veces te presiento, o no te siento, o veo el hueco de tu ausencia que todo lo llena. Pero estás. Y me tienes en ti. Estando en casa o yendo de camino. Acostado o levantado. Tú el Señor de mi vida.

Alégrate

22 de abril
Lunes Octava de pascua

Mt 28, 8-15 Alegraos

Que la alegría de tu Pascua, que la dicha de tu resurrección, alcance las cumbres de las montañas, los áridos desiertos, las nieves perpetuas, los mares de arena, las selvas impenetrables, los abismos marinos, el polvo de las estrellas, los agujeros negros de la muerte y el dolor, mi corazón de piedra. Que tu resurrección llene de vida la vida y derrame copiosamente tu amor que es salvación.

Pascua florida

21 de abril
Domingo de Pascua

Jn 20,1-9 María Magdalena fue al sepulcro al amanecer

Solo el amor puede ver al amor vivo. Dame, Señor, la mirada admirada de María, su corazón anhelante, su deseo de ti. Dame, Señor, el sabor recogido por Juan, discípulo de tu amor, tu amado, tú amante, dame su visión enamorada para ver tu ausencia y creer y entender la Escritura: qué tú habías de resucitar de entre los muertos.

Vigilia Pascual

20 de abril
Vigilia Pascual

Lc 21,1-12 Y volvió a su casa, admirándose de lo sucedido


Tú resucitado, tú bello, tú hermoso, tú mi amor, mi vida resucitada, tú digno de admiración. Tú mi asombro, tú mi dicha, tú mi gozo, tú mi fuego que arde en ti sin consumirse. Tú mi agua, tu mi palabra, tú mi luz. Tú has vencido a la muerte y me has hecho partícipe de tu vida inmortal. Caigo rendido ante ti en esta noche santa, llena de la claridad, de tu presencia viva. Tú me admiras.

amor fraterno

18 de abril
Jueves Santo

jn 13, 1-15 También vosotros debéis lavaros los pies unos a otros

Todo en tu amor. Todo para tu amor. Todo en el amor a mis hermanos. Líbrame, Señor, por el don de tu amor, de el egoísmo que me corroe y que me impide ser todo para ti y para los que tú pones en mi camino. Dame el don de dar la vida en ti.

Por ti

16 de abril
Martes santo

Jn 13, 21-33.36-38 daré mi vida por ti

Esto te dice Pedro, de todo corazón, sin saber aún que en breve te va a negra tres veces. esto te he dicho yo a lo largo de mi vida, daré la vida por ti, doy la vida por ti, he dado la vida por ti. Y lo hecho sinceramente, y también de aquella manera poco generosa y contenida. Es decir que sigo queriendo darte mi vida y sé que solo dándola contigo y en ti puedo darte el don que tú me das. Por tu misericordia, Señor, sálvame de mí mismo.