El novio

15 de enero
Lunes II semana

Mc 2, 18-22 Mientras tienen al novio con ellos, no pueden ayunar

En el evangelio de ayer, Jesús, participa en unas bodas, de Caná. Hoy nos dice que mientras el novio está con nosotros no pude haber ayuno. El novio nos llama a la fiesta, a la danza, al gozar con el amado que deja a la amada en él transformada. El novio nos invita a participar en un banquete de manjares suculentos, de vinos generosos. La cercanía hace que mi corazón tenga más alegría que si abundara en trigo y en vino. ¿Cómo va a ayunar? El mosto de granadas gustaremos.

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No les queda vino

14 de enero
II domingo

Jn 2, 1-11 No les queda vino

Quisiera poner una mirada entrañable y cercana, maternal, preocupada, femenina, llena de sensibilidad, atenta, sencilla, acogedora, práctica, contemplativa, activa, una mirada así sobre la realidad. Una mirada llena de confianza en el Hijo.

Es la mirada de María en las bodas de Caná. Es la mirada de la que sabe que ha dado luz al mundo y con su mirada puede contribuir a clarear la realidad. Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, María.

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La Palabra de Dios

13 de enero
Sábado I semana

Hb 4, 12-16 Hermanos, la palabra de Dios….

Es viva y eficaz, más tajante que la espada de doble filo, penetrante hasta el punto donde se dividen alma y espíritu, coyunturas y tuétanos. Juzga los deseos e intenciones del corazón. No hay criatura que escape a su mirada. Todo está patente y descubierto a los ojos de aquél que es la Palabra encarnada.

Dime una palabra; Señor. Y hazme en ti.

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Recibir la Buena Noticia

12 de enero
Viernes I semana

Hb 4, 1-5.11 También nosotros hemos recibido la buena noticia

Es evidente. Hemos recibido la buena noticia: perdonas siempre las ofensas, das una nueva oportunidad al pecador, amas a los enemigos, oras sin cesar e intercedes por nosotros, eres manso y humilde de corazón, eres presencia del reino entre nosotros, curas a los enfermos, resucitas a los muertos, limpias a los leprosos, expulsas a los demonios, eres agua viva que calmas nuestra sed, pan que alimenta y nutre, nos amas sin medida, te pones a nuestros pies como un servidor.

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Animaos

11 de enero
Jueves I semana

Hb 3, 7-14 Animaos los unos a los otros

Animarnos a vivir la fe haciendo que esta experiencia comprometa nuestra vida, cale nuestros huesos, moldee nuestra sensibilidad, nos haga otros cristos en medio de nuestra sociedad, de nuestro mundo. Animarnos unos a otros para que nos e endurezca nuestro corazón cuando escuchemos su voz, su Palabra, y que como María nos hagamos servidores de ella, y la pongamos en práctica. Animarnos para no desertar del Dios vivo, para mantenernos firmes hasta el final.

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La levantó

10 de enero
Miércoles I semana

Mc 1, 29-39 Jesús se acercó, la cogió de la mano, la levantó

Así actúas, Señor. Te acercas a toda situación, te introduces en nuestra existencia, en nuestra historia. Te haces presente, cercano. Nos acompañas y caminas con nosotros, aunque a veces no nos demos cuenta. Hoy te acercas a la suegra de pedro, enferma. Tienes un gesto entrañable. La coges de la mano. Y la levantas. Así sigues haciendo en tantas situaciones de nuestra vida, sobre todo cuanto estamos abatidos, enfermos… con dolencia de amor, de Ti. Esperando que tu mano nos levante.

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Sal

9 de enero
Martes I semana
Mc 1, 21-28 Cállate y sal de él

Así increpa Jesús ha espíritu inmundo. Y el espíritu, que tenía esclavizado al hombre, que lo retorcía sobre sí mismo, calle y sale. Pongo delante de Ti, Señor, tantos espíritus inmundos que me dominan, que me mantienen imposibilitado para seguirte con agilidad y radicalidad, con un amor puro y abierto a Ti en exclusividad. Acalla tantos ecos y rumores de mal que anidan en mi mente, en mi corazón, en mis entrañas. Hazlos salir de mí, libérame para Ti.

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Cercanía

8 de enero
Lunes I semana

Mc 1, 14-20 Se ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dios

Se ha terminado el tiempo especial de la Navidad. Ya no quedan los belenes, las luces de las calles, los adornos. Queda lo más importante, lo esencial, lo nuclear: el niño que nos ha nacido, el que nos ha sido dado, que nos acerca el reino de Dios en lo cotidiano, en lo habitual, en lo sencillo y habitual de cada día. Ahí, en tu aquí y ahora, está presente el reino de Dios. En el tiempo ordinario que hoy comenzamos. En la Palabra, en la Eucaristía, en el prójimo más necesitado. Ahí estás, entre nosotros.

Mi siervo

7 de enero
Bautismo de Jesús

Is 42, 1-4.6-7 Mirad a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido

Mirarte a ti, Señor. Eso es lo que he estado haciendo en todo este tiempo de Navidad, mirarte, contemplarte hecho carne para nuestra salvación, Dios con nosotros. Mirarte y saberte dentro de mí, siervo del Padre, llamándome a ser siervo tuyo. Sostenido del Padre, invitándome a reconocerme sostenido por Ti. Siempre elegido en el Hijo, amado, predilecto. Gracias, Señor.

Epifanía

6 de enero
Epifanía del Señor

Mt 2, 1-12 Vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron.

Como los Reyes Magos me acerco hasta el niño, que recibo de la mano de María, su madre. Caigo de rodillas ante ti, Señor, y te adoro. Pongo mi vida postrada a tus pies.

Quiero adorarte con mi palabra y con mis obras, al igual que quiero amar así. Quiero adorarte a ti porque eres Dios y a ti en el servicio de mis hermanos.