El servidor

7 de marzo
Miércoles II semana

Mt 20, 17-28 El que quiera ser grande entre vosotros que sea vuestro servidor.

Ser servidor, ser el último, ser el que cuida los detalles, ser el que está dispuesto a hacerlo todo por el prójimo, renunciando a la propia vida, ser el que pasa desapercibido, ser el que renuncia a defenderse, ser el que renuncia a contar, a aparentar, ser el que no cuenta, el que no aparenta, ser el que todo lo da y no recibe nada a cambio, ser el que está atento aunque nadie esté atento con él, ser transparente, ser ignorado, ser, muchas veces, despreciado, entrar en la dinámica del evangelio, ser servidor.

Buscad

6 de marzo
Martes II cuaresma

Is 1, 10.16-20 Buscad el derecho, enderezad al oprimido. Defended al huérfano, proteged a la viuda

¡Tantas llamadas que estamos recibiendo en esta cuaresma! Una lluvia constante de llamadas, día tras día, que nos vienen de tu Palabra. Hoy  nos pides que trabajemos por la justicia y la paz, que nos convirtamos en los garantes de los débiles… Buscadores del derecho; sostén del oprimido; defender a quien no tiene padre a quien no tiene apoyo en la vida. En nombre de Dios. ¿Cómo respondes tú? ¿Cómo realizas en tu vida esta llamada, este mandato de Jesús?

Compasivo

5 de marzo
Lunes II cuaresma

Lc 6, 36-38 Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo

Así eres tú, Señor, compasivo y misericordioso, rico en piedad. Un Dios que siempre acoge, que siempre respeta, que siempre acepta nuestros ritmos, que no fuerzas…un Dios que eres fuente de vida y la ofreces, continuamente a los que se acercan a ti. Y así nos pides que nosotros actuemos, como tú, Señor. Que seamos, Señor, fieles a tu manera de actuar. Acercarnos al prójimo desde tus entrañas; poner en el prójimo tu mirada; ser como tú. Empezando hoy.

Miércoles santo

4 de abril
Miércoles Santo

Is 50, 4-9 Yo no me resistí ni me eché a atrás

Contemplo, Señor, la actitud con la que afrontas la entrega de tu vida. No te resististe, Señor, no te echas atrás. Aceptas, Señor,  ser varón de dolores, ser siervo sufriente; aceptas, en silencio, sin abrir la boca, la humillación de ser acallado tú, que eres la Palabra. Aceptas, Señor, en el sufrimiento del Huerto de los olivos, sudar sangre de la tensión, que supone ser llevado el matadero. No te resistes ni te echas atrás. Si es posible aparta de mi este cáliz, pero que no se haga mi voluntad sino la tuya. Úneme a ti, Señor. Ni resistirme a tu voluntad, ni echarme atrás. Aceptar humildemente, unido a ti.

 

Tantas como estrellas

4 de marzo
Domingo II Cuaresma
Gn 15, 5-12.17-18 Mira el cielo, cuenta las estrellas. Así será tu descendencia.

¿Puedes contar las estrellas? ¿Puedes contar los granos de arena de la playa? ¿Puedes contar tu deseo de Dios? Mira al cielo…mira en el firmamento interior de tu deseo… Allí está Dios soñando tus anhelos, como el anhelo de Abraham a la hora de desear tener descendencia. Prometiéndote, en un pacto de predilección, que si de das todo a él tus anhelos serán realizados y llegarás a la plenitud de tu relación con Dios. Y eso llega de regocijo todo mis ser.

 

 

 

Enemigos

3 de marzo
Sábado I semana
Mt 5, 43-48 Yo os digo, amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen.

Esto nos pides, Señor. Me pides. Déjame escuchar lo que me dices, tu palabra, déjame acogerla y hacerla mía. Déjame, Señor oír cómo me dices: ama a tus enemigos, reza por los que te persiguen. ¿Quiénes son Señor, en estos momentos mis enemigos? ¿Quién los que me persiguen? Tú me pides amar….a los que no piensan como yo, a los que yo considero que actúan mal, a aquellos que van en contra de mis intereses, de mis deseos, de mis planteamientos vitales. Amar a todos desde tu mismo amor. ¿A todos? A todos, incluso a mis enemigos.
 

 

Inspiras perdón

2 de marzo
Viernes I semana
Salmo 129 Pero de ti procede le perdón y así infundes respeto

Esto te digo, Señor, en este viernes de cuaresma, contemplando tu cruz. Mi ser espera en el Ti, espera en tu Palabra; te aguardo Señor como el centinela a la aurora. Porque
del Ti viene la misericordia, la redención copiosa.
Te contemplo como una fuente de amor, de perdón, de misericordia. Fuente que sigue
manando y que me hace tener, ante ti, una actitud de agradecimiento permanente. Gracias, Señor, porque te das a mi.
 

 

 

Sola

1 de marzo
Jueves I semana

Est 14, 1.3-5.12-14 Protégeme que estoy sola y no tengo otro defensor fuera de ti.

Es la súplica de Ester, la reina, que intercede por su pueblo. Y sigue siendo la súplica de tantas y tantas mujeres, que no son reinas, sino esclavas de la  marginación, de las carencias, de las desigualdades con que las trata la sociedad…Mujeres que mantienen la vida, la generan y se esfuerzan por transmitirla con dignidad.

Pongamos delante de Dios a  estas mujeres, solas, abandonadas, martirizadas, que no tienen otra protección en nuestro mundo. Y hagamos nuestro ser a imagen y semejanza de Dios, que defiende a los débiles.

 

Signo de Jonás

28 de febrero

Miércoles I de cuaresma

Lc 11, 29-32 No se le dará más signo que el signo de Jonás.

Muerte y vida. En el vientre de la ballena y en la cruz. Ese es el signo verdadero, donde se discierne la verdad de nuestra vida. De nuevo tu cruz, Señor. Tu cruz que es signo de contradicción. La cruz, signo de muerte y maldición. La cruz que escandaliza. La cruz que me cuesta abrazar. La cruz que está siempre presente en mi vida, en la sociedad, clavada en medio de las entrañas del mundo. Esta es la cruz, Señor, donde estás tú salvando.

Sin palabras

27 de febrero
Martes I de cuaresma

Mt 6, 7-15 Cuando recéis no uséis muchas palabras

Contrasta mi palabra, la palabrería de mi corazón tan lleno de mi mismo, con tu Palabra que se encarna en el silencio de la noche. Contrasta el estar en dulce intimidad contigo   con tantas ideas, razonamientos, argumentos y pensamientos con los que a veces quiero convencerte, no se bien de qué, en vez de amarte, de poner mi ser en tus manos y abandonarme a ti, sin darte nada más que los a veces, tan débiles, tan de gorrioncillo fuera del nido, latidos de mi corazón. ¿Qué palabras te dice un gorrión?