Alegría, gozo

27 de enero
Domingo  III

 Is 8, 23b-9, 3 Acreciste la alegría, aumentaste el gozo

Alegría que crece, gozo que aumenta, en mi vida, ¿en qué ocasiones? ¿En qué circunstancias? ¿Cuándo puedo decir, con verdad, que cambias mi luto en danzas? ¿Qué genera en mi ser esa alegría profunda que me llena de serenidad y paz, que me hace en armonía con todo lo que tú haces? Me gustaría decir, Señor, que lo realiza tu luz, cuando brilla en mis tinieblas. Haz tu verdad mi respuesta.

Unidad cristianos

26 de enero
San Timoteo y san Tito

Salmo 95 Contad las maravillas del Señor a todas las naciones

Ayer terminamos el octavario de oración por la unidad de los cristianos. “Que todos sean uno, Padre, como tú y yo somos uno. Yo en ellos y tú en mi, para que lleguen a la unión perfecta. Así el mundo reconocerá que tú me has enviado”. Unión, reconciliación, perdón, aceptación incondicional.  Caminos para construir la unidad. Decir siempre el bien del otro, buscar siempre su provecho, ponerme en su lugar. ¡Qué difícil y cotidiano camino de unidad!

Unidad cristianos

26 de enero
San Timoteo y san Tito

Salmo 95 Contad las maravillas del Señor a todas las naciones

Ayer terminamos el octavario de oración por la unidad de los cristianos. “Que todos sean uno, Padre, como tú y yo somos uno. Yo en ellos y tú en mi, para que lleguen a la unión perfecta. Así el mundo reconocerá que tú me has enviado”. Unión, reconciliación, perdón, aceptación incondicional.  Caminos para construir la unidad. Decir siempre el bien del otro, buscar siempre su provecho, ponerme en su lugar. ¡Qué difícil y cotidiano camino de unidad!

Pablo

25 de enero
Conversión del apóstol San Pablo
Hech 22, 3-16 ¿Quién eres, Señor? ¿Qué debo hacer, Señor?

Son las dos preguntas que Pablo te hace, Señor, nada más recibir tu luz y tu verdad. Una gran luz del cielo le envuelve con su resplandor y le hace ver. “Soy Jesús de Nazareno, a quien tú persigues”. Eso le dices a Pablo. ¿Qué me dices a mí? ¿Qué mandáis hacer de mi? El Dios de nuestros padres te ha elegido para que conozcas su voluntad, para que vieras al Justo y oyeras su voz, porque vas a ser su testigo ante todos de lo que ves y oyes. Amén.

Confío

24 de enero
Jueves II semana
Salmo 55 En Dios confío y no temo

¿Brotó del corazón de David este salmo cuando Jonatán le dijo: “mi padre  Saúl te busca para matarte”? ¿Rezaba este salmo la multitud que seguía a Jesús, la muchedumbre sufriente, que querían tocarlo para ser sanados de sus enfermedades? ¿Hizo carne esta palabra el mismo Jesús cuando vio acercarse la muerte y se  hizo uno con la voluntad del Padre? ¿Recito esta oración cuando me asaltan los temores y me hallo en las sombras de la vida cotidiana, y me acechan los fantasmas que pueblan mi interior? En Dios confío y no temo, recoge mis lágrimas en tu odre, Dios mío.

 

 

Todo el mundo

23 de enero
Miércoles II
1 S 17, 32-33.37.40-51 Todo el mundo reconocerá que hay un Dios en Israel

David, el muchacho, el pequeño, el débil, vence a Goliat, el guerrero, el grande, el fuerte. Con una piedra y una honda derriba al poderoso. Porque confía en ti. Lo hace con el poder de tu fuerza y no para su vanagloria, para aumentar su imagen, para acrecentar su poder. Actúa movido por el amor a tu nombre, para tu gloria, para que todo el mundo reconozca que tú eres Dios. Desde ahí, con sinceridad y verdad, me gustaría actuar a mí, Señor.

Chaminade

22 de enero
Martes II

1 S 16, 1-13 El Señor ve el corazón
Lo esencial es lo interior, escribía el beato Guillermo José Chaminade, cuya memoria celebramos hoy. Y en lo interior, Señor, estás tú, y desde ahí nos miras, nos contemplas con amor, y nos llamas a encontrarte. En la profundidad de nuestro ser. En lo que verdaderamente constituye nuestro ser. Encontrarme contigo, dialogar contigo, en lo interior. Ser en lo profundo desde donde tú estás dando vida a mi ser, desde el corazón: donde en ti encuentro a toda la humanidad, a toda la creación.

Vino nuevo

21 de enero
Lunes II

Mc 2, 18-22 A vino nuevo, odres nuevos

Escancias en mi corazón, Señor, vino nuevo cada día. Tu vino nuevo que me renueva, que hace cantar mi corazón y alegra mis entrañas desde la maravilla que procede de ti. Vino nuevo…que no, sin que sepa bien por qué, sigo vertiendo en el odre viejo de mi comodidad, de mis costumbres, de lo conocido, de lo establecido, de lo que me da seguridad. Tú me quieres nuevo cada día y yo me ofrezco sin novedad, o no queiro recibirla de ti. Tu Palabra me da, una vez más, un toque de atención: a vino nuevo, odres nuevos.

Aquí

20 de enero
Domingo II
Salmo 39 Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad

Deseo decirte esta frase, Señor, con todo mi ser; con la misma disponibilidad que lo hizo María; con toda la generosidad y verdad con la que te respondieron los apóstoles; desde su misma fragilidad; enamorado de. Deseo decirte esta frase desde el silencio y la oración, para conocer tu voluntad; desde la mirada a la realidad, al hermano que sufre, para conocer tu voluntad y saberme llamado a cumplirla. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

 

Pecadores

19 de enero
Sábado I

Mc 2, 13-17 No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores

Ahí está, Señor, tu revolución, el giro copernicano que ofreces a quien se acerca a ti: llamas a los pecadores, llamas a quien está alejado de ti, llamas a quien vive en tinieblas y en sombra de muerte, llamas a quien nos es capaz de aceptarse, a quien no sabe cómo salir de su culpabilidad, de su frustración, de su muerte en vida. Vienes a dar vida a quien no la tiene, ofreces tu vida al que está lleno de mal. ¿Dónde estoy yo?