Menguar

12 de enero
Sábado después de Epifanía

Jn 3, 22-30 El tiene que crecer y yo tengo que menguar

es lo que te pido, Señor, que me achiques para acercarme a ti, para que tú crezcas en mi. Para que cada vez que escuche tu voz se alegren mis entrañas. Para que ponga la alegría en la sencillez, en la humildad, en el camino que me ofreces tú.

Beata Adela de Trenquelleon

10 de enero
Jueves después de Epifanía

Lc 4, 14-22 El Espíritu del Señor está sobre mí, me ha enviado a dar la buena noticia

Hoy por primera vez celebramos la memoria de la Beata Adela de Trenquelleon, fundadora de las religiosas marianistas. Gracias, Señor, porque tu Espíritu se posó sobre ella, desde bien joven, y fue toda tuya. Gracias porque la enviaste a anunciar la Buena noticia de tu amor a los pobres, a proclamar tu año de gracia y salvación. Ahora mismo es tiempo de salvación. ¡Hosanna!

Tu amor

9 de enero
Miércoles después de Epifanía

IJn 4, 11-18 Hemos conocido el amor que Dios nos tiene

Cierto es. Tu amor ha cimentado mi vida. Si tú me amas, y estás conmigo, ¿quién temeré? ¿quién me hará temblar? ¿Quién me separará del amor de Dios? Puro don tuyo, el haberme dado esta experiencia fundante. Gracias.

Todo viene de ti

7 de enero
Lunes después de Epifanía

Jn 3,22-4,6 Cuanto pidamos lo recibimos de él.

Una vez más te pido, Señor, que me conviertas y me hagas vivir de tu evangelio, en la cercanía de tu Reino, presente entre nosotros. Y te lo pido con fe y esperanza, sabiendo que cuanto pido lo recibido de ti, a su hora y en su momento. Se que cada día me mueves hacia ti, aumentas mi deseo, mi anhelo de entregarme sin reservas, de ser solo tuyo, tuyo y para siempre, Señor del amor hermoso.

Epifanía

6 de enero
Epifanía de Nuestro Señor

Mt2, 1-12 Cayendo de rodillas lo adoraron

Que mis rodillas, mis pies, mis piernas, mis manos, mis brazos, mi corazón, mis entrañas, mi mente, todo mi ser, te adore en este día lleno de luz. Postrado ante ti, Señor, Dios de Dios, luz de luz, estrella de mis noches, guía en mi oscuridad, don, dádiva, tu gloria llega y me conmueve, amaneces aurora de salvación. Te veo y quedo radiante, vuelvas en mi la riqueza de tu misericordia. Dame humildad para acercarme a ti en el más necesitado.

Magis

5 de enero
Sábado antes de la Epifanía

Jn 1,43-51 has de ver cosas mayores

Tu presencia ardiente, que me acompaña todos los días de mi vida. Me dé cuenta o no, tú estás conmigo, y haces que tu reino germine en mi interior y de frutos para tu gloria y alabanza. Gracias, señor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna, por tu fidelidad que alcanza a las nubes.