santo Job

28 de septiembre
Lunes XXVI

Job 1, 6-22 El Señor me lo dio el Señor me lo quitó, bendito sea el nombre del Señor

Formaba parte de los estribillos que me repetían en la infancia. Junto con “Todo tiene remedio menos la muerte”. Y también “contigo hay que tener más paciencia que tuvo el santo Job”. Es la mochila que ha ido construyendo mi personalidad, claro, donde ha trabajado a espuertas tu gracia. Sobre todo las dos primeras me han hecho ver que mi vida está en tus manos, que suceda lo que suceda la bendición no se debe apartar de mi boca. Que todo es relativo, y tiene su relativa importancia. La tercera, curiosamente, no minó mi autoestima, sino me adentró en un personaje bíblico apasionante, el santo Job. Como un amigo invisible que tenía más paciencia conmigo que nadie…

No quiero

27 de septiembre
Domingo XXVI


Mt 21, 28-32 Contestó: “no quiero”. Pero después se arrepintió y se fue

Me estás describiendo, Señor, espontáneamente me sale el no, como mecanismo de defensa, para no implicarme, para asegurarme, para defender lo mío. Sin darme cuenta que lo mío es nuestro, que hoy más dicha que entregar la vida siguiéndote, y haciendo, contigo, el bien.

Enfermos

23 de septiembre
Miércoles XXV

Lc 9, 1-6 Les dio poder para curar enfermedades

Poder poder milagroso no tengo, señor, ni lo pretendo, pero sí poner a los enfermos, todos los días, delante de ti, e interceder por su salud. Dales aquello que más necesiten para vivir unidos a ti, para aumentar su vida de fe, de esperanza y de amor. Están en tus manos.

Acequia

22 de septiembre
Martes XXV

Pr 21, 1-6 El corazón del rey es una acequia en manos del Señor, él la conduce a donde quiere

Y es así. Dediqué una de las entradas de Instagram dar testimonio de ello. Y por eso te doy las gracias. Mi corazón en tus manos. Ofrecido y desbordado. Haz de mi lo que quieras.

San Mateo

21 de septiembre
San mateo

Mt 9, 9-13 El se levantó y lo siguió

Hace cuarenta años, Señor, una vez que me habías seducido, y que me había dejado seducir, me condujiste a la comunidad de san mateo, como aspirante a la vida marianista. Bien sabes lo que aprendí, en las cuatro etapas que viví allí, de una vida religiosa visible y accesible, en una comunidad muy singular. Hace diez años se cerró. Sigo, sin nostalgia, dándote gracias por todo lo que vivir allí me sigue ayudando a seguirte.

Encontrar

20 de septiembre
XXV Domingo

Is 55, 6-9 Buscad al señor mientras se deja encontrar

Siempre estás, señor, aunque haya veces que por mucho que te busque no te encuentre. Que nunca cese en la búsqueda de tu presencia, más allá de lo que encuentren o no mis sentidos. Que la fe me conduzca hasta ti, en el amor y la esperanza.