martes santo

7 de abril
Martes santo


Is 49, 1-6 En vano me he cansado, en viento y nada he gastado mis fuerzas

Tú me has llamado desde el vientre materno, tú has pronunciado mi nombre, tú me has mantenido en tú servicio, y como respuesta en viento y nada he gastado muchas de las fuerzas que me has dado para servirte y alabarte, para consagrarme en el servicio a mis hermanos. Orienta mi vida hacia vida hacia ti.

Lunes santo


6 de abril
Lunes santo

Salmo 26 Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida

Mi esperanza la pongo en ti, Señor. Tú eres mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? Tú eres la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar? Espero en ti, Señor, y te pido que concedas a valentía par vivir unido a ti, desposeído. Y tú me dices: ¡ten ánimo, espera en el Señor!

 

Domingo de ramos

5 de abril

Domingo de Ramos de la Pasión del Señor

Mt 21,1-11 La multitud alfombró el camino

La multitud no te recibe este año por el camino, proclamando hosannas a tu paso, sino en el silencio de la humanidad. Estamos recluidos en nuestras casas. La Iglesia sigue alabándote siempre, Señor, y proclamando en medio de tanta cruz y tanto horror tu misericordia infinita.

3 de abril
Viernes V de cuaresma

Salmo 17 Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza

Lo dice el profeta: pavor en torno. Ante el pavor, pones tu palabra en mi boca:
Yo te amo, señor, tú eres mi fortaleza. Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador.

1 de abril
Miércoles V de cuaresma


Dn 3 Bendito eres tú que sondeas los abismos

En medio de las llamas, del dolor, del sufrimiento, en medio del abismo, alzo mi voz hacia ti Señor. Brote la alabanza con tu Palabra: Bendito eres tú que sondeas los abismos. A ti gloria y alabanza por los siglos.


31 de marzo
Martes V de cuaresma

Salmo 101 Señor escucha mi oración

Señor escucha mi oración que mi grito llegue hasta ti. No me escondas tu rostro el día de la desgracia. Señor, auméntanos la fe, la esperanza y la caridad en medio de esta crisis sanitaria mundial.


30 de marzo
Lunes V cuaresma

Salmo 22 Aunque camine por cañadas oscuras nada temo, porque tú vas conmigo

Pon este salmo en mi boca y en mi corazón, un ancla para confiar en Ti en medio de la desesperanza, del dolor, de la incertidumbre, del despojamiento radical, del sufrimiento desbordado. El señor es mi pastor, nada me falta. Reparas mis fuerzas. Tu vara y tu cayado me sosiegan.

29 de marzo
V domingo de cuaresma


Jn 11, 1-45 Jesús se echó a llorar

Llegas, Jesús, y lloras, con el dolor del mundo en mil pedazos. Ante la muerte el silencio y tu Palabra. Brota la vida en la tumba. Resucita por ti el misterio hecho carne.