gracias

17 de julio
Miércoles XV

Lc 11,25-27 y Ex 3,1-6.9-12 Te doy gracias

Te doy gracias porque te manifiestas a los sencillos de corazón, a los que pueden ver cómo una zarza arde sin consumirse y contemplan tu manifestación gloriosa, y se sienten llamados, enviados, unidos a ti.

moisés

16 de julio
Nuestra Señora del Monte Carmelo

Ex2,1-5ª Lo llamó Moisés

Renacido del agua. Salvado. Como cualquiera de los que hemos sido bautizados en tu nombre de Padre, Hijo y Espíritu Santo. Gracias por haberme hecho hijo tuyo, unido a tu Hijo, por haberme dado el don del Espíritu Santo en el bautismo y en la conformación. Gracias por el don de tu salvación.

Nuestra Señora del Carmen también nos ampara en la travesía por el mar proceloso de nuestra Vida. Gracias por el don de María, Señor.

digno de ti

15 de junio
Lunes XV

Mt 10,34-11,1 El que quiere…no es digno de mi

De nuevo hoy me insistes. Amarte con exclusividad, con radicalidad, con un corazón no dividido. Perder la vida por ti y por el evangelio. Saber renunciar a todo lo que no viene de ti. A todo lo que me impide ser libre para ti y para la misión que me encomiendas de dar testimonio tuyo y del evangelio.

paloma

12 de julio
Viernes XIV

Mt 10, 16-23 Sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas


Las dos son necesarias, necesito más la sencillez. Hazme sencillo desde tu sencillez, Señor, sencillo y limpio de corazón, sencillo y pobre, sencillo y austero, sencillo y desprendido de mí mismo, sencillo y generoso. Hazme como tú quieras, pues soy todo tuyo.

Lucho contigo

9 de julio
Martes XIV

Gn 32,23-33 Suéltame, que llega la aurora

¿Y tú me pides que te suelte cuando lo que quiero es que tú me agarres y no me dejes solo, que me perdería? En cualquier caso, bendíceme, Señor, el que eres vida mía, pues te he visto y sigo vivo, con la vida que procede de ti. En tus manos estoy.

Betel

8 de julio
Lunes XIV

Gn 28, 10-22 Realmente


Realmente el Señor está en este lugar y yo no lo sabía, se dice Jacob en Betel. Y desde ahora cualquier lugar se convierte para él en tu casa, pues le acompañas en sus caminos, y estableces un morada en él y en su historia. Realmente está siempre en mi vida, Señor, y no me abandonas.

A tus pechos

7 de julio
Domingo XIV

Is 66, 10-14 Mamaréis a sus pechos


El cambio que ofreces es radical. Del luto se pasa a la alegría, a la abundancia primigenia, al renacimiento en ti, al gozo y a la fiesta, al desbordamiento: nos saciaremos de tus consuelos, estallaremos en tus delicias, seremos torrente en crecida, llenos de riquezas, acariciados, consolados, con el corazón lleno de dicha, con los huesos florecidos como un prado. En ti la vida verdadera, amado mío.