Vida religiosa I

2 de febrero
La presentación del Señor
Lc 2, 22-40 Sirviendo a Dios con ayunos y oraciones

Con ayunos y oraciones te servimos y buscamos los religiosos y religiosas, don tuyo a la Iglesia. Te buscamos  en los hermanos que os has dado, con los cuales compartís la misma vida y misión. Te buscamos en los hombres y en las mujeres de nuestro tiempo, a los que somos  enviados para ofrecerles, con la vida y la palabra, el don de Tu Evangelio. Te buscamos particularmente en los pobres, primeros destinatarios de la Buena Noticia. Te buscamos en la Iglesia. Te buscamos con pasión, apasionados por la humanidad. Gracias, Señor, por poner el deseo de ti en nuestros corazones.

Autor: Nano SM

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa. Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

3 opiniones en “Vida religiosa I”

  1. Hoy que la liturgia de la Iglesia celebra el día de la Vida Consagrada.
    Doy gracias a Dios por vuestra entrega, servicio, siempre puesto en los hermanos.
    Qué Cristo, os llene de su gracia, os haga cada día más fieles y aumente las vocaciones.
    Un saludo y mis oraciones.Josefa

  2. Gracias a todos aquellos religiosos y religiosas que despliegan su fe y amor por todo el mundo: junto al pobre, al desesperado, al olvidado, llevando tan sólo un mensaje de esperanza en la mochila.

  3. Servir a Dios, servir con ayuno y oraciones, servir con entrega, con disponibilidad, con la vida, con la palabra, con la sonrisa, con la compañía, con el abandono de uno mismo para darnos a los demás.
    Servir a Dios sirviendo a los demás, a los que nos necesitan, servir a Dios dando a conocer el Evangelio de donde recibimos el amor y la fuerza necesaria para ser servidores suyos.
    Gracias a las personas consagradas que nos sirven enseñandonos y llevandonos a Dios.

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