Sígueme II

2 de julio
Lunes XIII

Mt 8, 18-22 El Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza

Seguirte, Señor. Implica desinstalarse, comporta carencia, incomodidades, generosidad, fatigas sin descanso, inestabilidad, frugalidad…implica abrazar el mismo estilo de vida que tuviste tú mientras viviste en nuestro mundo, y caminaste por nuestros caminos. Seguirte implica desear más la pobreza contigo, Cristo pobre, que la riqueza. ¿Ay qué lejos estoy de ello! Lléname de tu misericordia, que me sigue enriqueciendo sin fin.

Autor: Nano SM

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa.

Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

2 opiniones en “Sígueme II”

  1. Nano, seguir al Señor implica todo esto que dices, sí, todo eso, cosa por cosa y ¡que lejos estoy de ello!, de todo.
    Abrazar tu estilo de vida, Señor, es abrazar el AMOR, y por eso y para eso lucho, trabajo, camino, vivo y duermo.
    Necesito ayuda, Señor, ayudame, llename de tu misericordia, solo con ella lo conseguiré.
    ¡Que comentario tan precioso!, sigo repitiendo todo en mi interior

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