Ser tu Palabra

24 de septiembre
Martes XXV

Lc 8, 19-21 Mi madre y mis hermanos son éstos:

…los que escuchan la palabra de Dios y la ponen por obra. Escuchar tu palabra y encarnarla. Ser tú, desaparecer. Ser tus ojos para mirar con bondad todo lo que crece, todo lo que respira, todo lo que se mueve, todo lo inerte, todas las estrellas, todo el firmamento, toda la creación. Ser y boca para decir una palabra de consuelo al pobre, para proclamar la buena noticia y el año de gracia. Ser tus manos para acariciar, dar calor y vida, sanar y salvar, levantar y recrear. Ser tú y dejar de ser yo.

09.24

Autor: Nano SM

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa. Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

3 opiniones en “Ser tu Palabra”

  1. ¡¡Qué responsabilidad más grande!! Tenemos que ser portadores, no sólo de boca, sino de corazón de la Palabra. Ella nos hace estar más cercano a los hermanos, sobretodo a los dolientes.

  2. Ser tus lágrimas para ahogarme en ellas
    ser tu silencio para romper mi palabra vana
    ser tu mirada para ver lo real en tus ojos
    ser en ti para no ser en mí más.

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