30 de junio
Gn 18, 1-15 Señor, si he alcanzado tu favor, no pases de largo delante de tu siervo.
Se que he alcanzado tu favor, Señor, porque nunca pasas de largo delante de mi. Sabes que estoy a la vera del camino, esperándote, como el cielo, como el paralítico, o subido al árbol, como Zaqueo, deseando verte. Y te paras, me miras, me diriges la palabra, que me sana y me salva, me acoges, me haces persona querida por ti. Ese es tu favor, que me da la vida.





Comentario por NORA, enviado el 30 Junio 2007 a las 13:29
GRACIAS, esta reflección es la que hoy necesitaba, siempre es bueno saber que el Señor no se hace rogar, en el momento oportuno, Él pasa por nuestro lado y nos brinda lo que mas necesitamos.
Comentario por isabel sanchez, enviado el 5 Julio 2007 a las 13:59
Son tantas las veces que espero a Jesús al borde del camino, o subida a una higuera como Zaqueo. Y Él pasa y me mira y me llama, nunca ha pasado de largo, siempre he sentido su presencia y su favor. Él pronuncia mi nombre y me llama.
Y ahora me quedo pensando cuántas veces no lo he visto, no lo he escuchado, no he prestado atención a su llamada. A veces pienso que pasa de largo, y resulta que soy yo la que no ve, la que no oye.
Le pido perdón y me quedo con Él.