Puerta estrecha

29 de octubre
Miércoles XXX

Lc 13, 22-30 Esforzaos por entrar por la puerta estrecha

¡Qué difícil, Señor! Tendría que decir como el poeta, que si no me agrandas la puerta me achiques a mi, Señor. Porque en un tiempo en que todos los esfuerzos son tenidos como vanos, en un tiempo de estrecheces en los que nos gusta caminar por las grandes autopistas, por las grandes avenidas, y entrar por las puertas del triunfo, es necesario hacerse pequeño, para entrar por la puerta de la renuncia al propio yo, para llegar al tesoro que nos ofreces en el propio corazón. Tan pequeño. Tan grande por Ti.

Autor: Nano SM

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa. Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

4 opiniones en “Puerta estrecha”

  1. …es necesario hacerse pequeño,…, para llegar al tesoro que nos ofreces en el propio corazón. Tan pequeño. Tan grande por Ti.

    ¿Cómo de pequeños tenemos que hacernos Señor? ¿Como el grano de mostaza?
    Nos pides que nos hagamos pequeños para entrar por tu puerta, para ser cosa tuya, semilla en tus manos, germen de tu Reino enmedio del mundo.

    Pero para eso capacítanos, aunmentanos la fe.

    Rosario

  2. “Si no me agrandas la puerta me achiques a mí”.

    Trataré de rezar esto. Que Él nos ayude a ser pequeños y sencillos.
    Gracias por hoy.
    Esto, como anillo al dedo.

  3. si creo que tan pequeños como un niño nos dirá en otra parte el Señor, creo que pequeños conla cruz a custas que nos hace agachar la cabeza y llenos de frutos como el trigo lo que lo obligaa a inclinarse, o llenos del dolor ajeno qeu os agobia pero que nos inclina al maestro, pequeños como la pequeña María, la esclava del Señor.

  4. Pedir que me achiques, Señor, para poder entrar por la puerta estrecha es pedirte que me hagas pequeña en mis fallos, en las acciones que me apartan de ti, en mis momentos de duda, en mi soberbia… Pero es pedirte que me agrandes en la fe, que me agrandes en humildad, en caridad, en amor, en sonrisas, en entrega a los demás, en el abandono de mí misma… para que cuando llame a tu puerta pidiéndote que me abras, sepas quién soy.
    Señor, haz que sea la última en todo para poder ser la primera en todo. Esta es hoy mi oración.

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