Mandamiento

16 de marzo
Viernes III de cuaresma

Mc12, 28b-34 ¿Qué mandamiento es el primero de todos?

¿Cómo puedo contestar esta pregunta con mi vida? ¿Cuál es el mandamiento al que concedo más importancia cuando tengo que elegir, cuando tengo de discernir alguna opción de vida, alguna actuación en mi familia, en mi trabajo, en mis opciones políticas…? ¿Qué mandamiento de Dios se hace presente en mi día a día y condiciona mi ser y mi obrar?

Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con todo tu ser, y al prójimo como a ti mismo. Ese es el mandamiento que da consistencia, y bienaventuranza, a mi vida.

 

 

 

 

Escuchad

15 de marzo
Jueves III de cuaresma

Jr 7, 23-28 Escuchad mi voz. Vosotros seréis mi pueblo y yo seré vuestro Dios.

Estamos en la mitad de la cuaresma. ¿Cómo he escuchado tu voz y tu palabra a lo largo de esta semana? ¿Qué he hecho para aumentar la conciencia de pertenecer a una comunidad cristiana que está en un tiempo de gracia y de conversión? ¿Cómo estoy aumentando la conciencia de que tú eres mi Dios, el Dios de mis padres, el Dios de mi vida?
Buen momento para seguir pidiendo que tu gracia me ayude a vivir esta cuaresma teniendo en cuenta lo que tú quieres de mi.

 

 

Tan cerca

14 de marzo
Miércoles III de cuaresma

Dt 4, 1.5-9 ….tan cerca como lo está el Señor Dios nuestro de nosotros

Tener conciencia de que estás cerca de nosotros cuando te invocamos. Tú escuchas siempre porque mi ser, Señor, se hace palabra para ti,  tantas veces silenciosa, tantas veces se llena de anhelos; mi palabra, mi ser, se hace deseo que te presenta, súplica con la que intercede, acción de gracias con la que te muestro mi corazón que, lleno de gozo, te reconozco cercano y  presente, atento a mi vida, a la vida de nuestro mundo.

Siempre cercano, Señor, siempre con nosotros.

 

No tenemos príncipes

13 de marzo
Martes III semana de cuaresma

Dn 3, 25.34-43 En este momento no tenemos príncipes, ni profetas, ni jefes…

Una situación de carencia y de pobreza total, sin ninguna seguridad, sin ningún apoyo…así es como viven los israelitas en el exilio, abandonados de todo. Y desde esa situación existencial, que tantas veces compartimos en algún momento de nuestra vida,  nos podemos dirigir a ti diciendo:
Por eso acepta nuestro  corazón contrito y nuestro espíritu humilde…ahora te seguimos de todo corazón, tres respetamos y buscamos tu rostro, no nos defraudes, Señor. Muestra con nosotros tu misericordia, Señor.

Despeñarlo

12 de marzo
Lunes III semana de cuaresma

Lc 4,24-30 ….lo empujaron fuera del pueblo hasta un barranco, con intención de despeñarlo

Ayer nos fascinábamos ante la gloria de Dios, que se acerca hasta nosotros. Hoy contemplamos cómo nosotros mismos queremos despeñar a Jesús, pues resulta una figura incómoda, que saca las pasiones ocultas de nuestro corazón. No adorar sino despeñar tu gloria.

Así anticipamos la pasión, la muerte y la condena de Jesús, de la que todos participamos. Ante Ti, Señor, me interrogo sobre cómo quiero despeñarte y desterrarte de mi vida.

Espectáculo

11 de marzo
Domingo III de cuaresma

Ex 3, 1-8ª. Voy a acercarme a mirar este espectáculo admirable

El espectáculo admirable eres tú, Señor, que ardes en la zarza sin consumirte, que te manifiestas como ser vivo, lleno de luz. Atraes a Moisés, que se descalza para adorarte Me atraes, Señor, y me llamas a mirar, a admirarte. A poner todo mi ser en disposición de abrirme a tu misterio, de asombrarme por tu ser inagotable que me atrae y me fascina.
Quiero, Señor, abrir los ojos de mi interior a tu ser de Dios, a tu ser el que eres manifestando tu gloria y tu verdad.

Pecadores

10 de marzo
Sábado II semana

Lc 15, 1-3.11-32 Este acoge a los pecadores y come con ellos.

La frase está dicha de manera despectiva, con desprecio hacia un Jesús que infringe las normas religiosas de su tiempo, que va más allá de la Ley establecida, que no duda en transgredir las buenas costumbres siempre que sea necesario para el bien de otra persona, para mostrar que Dios está cerca de todos, sin excepciones, que a todos alcanza su favor, que ha venido a comer con todos, especialmente con los que excluimos del banquete, que se ha hecho alimento para que todos tengan vida, y vida abundante.

No le quitemos la vida

9 de marzo
Viernes II semana

Gn 37…No le quitemos la vida.

No derraméis sangre…¿qué sacamos con matar a nuestro hermano? Esta pregunta, que se hacen los hermanos de José, es la pregunta que sigue resonando en nuestro mundo,  que parece responderse de maneras muy diversas: matando a nuestro hermano ganamos esto, y lo otro y lo de más allá. Matando a nuestro hermano reafirmamos nuestro poder, nuestro dominio, aseguramos nuestro espacio, desterramos a quien nos puede hacer sombra….y no solo matamos con una guerra, o con una pistola, sino con nuestra lengua, con nuestra indiferencia… No le quitemos la vida, ¿qué sacamos con matar a nuestro hermano?
 

Un rico…

8 de marzo
Jueves II semana

Lc 16, 19-31 Había un hombre rico que se vestía de púrpura y lino y banqueteaba espléndidamente cada día…

 Y había un mendigo llamado Lázaro, a la puerta de su casa, que malvivía con las migajas que caían de la mesa del gran señor, que a la vez era un miserable y un egoísta, como tantos de nosotros. Lázaros de una sociedad del bienestar, rica, opulenta, que está engordando para la matanza. Y  a nuestro lado, en nuestra casa, en los márgenes de nuestra sociedad, o junto a nuestras fronteras, tantos Lázaros. Nunca escucharemos: venid, benditos de mi Padre, porque tuve hambre y me disteis de comer, fui forastero y me acogisteis….

El servidor

7 de marzo
Miércoles II semana

Mt 20, 17-28 El que quiera ser grande entre vosotros que sea vuestro servidor.

Ser servidor, ser el último, ser el que cuida los detalles, ser el que está dispuesto a hacerlo todo por el prójimo, renunciando a la propia vida, ser el que pasa desapercibido, ser el que renuncia a defenderse, ser el que renuncia a contar, a aparentar, ser el que no cuenta, el que no aparenta, ser el que todo lo da y no recibe nada a cambio, ser el que está atento aunque nadie esté atento con él, ser transparente, ser ignorado, ser, muchas veces, despreciado, entrar en la dinámica del evangelio, ser servidor.