Situación

27 de septiembre
Jueves XXV

Ageo 1, 1-8 Meditad en vuestra situación
Poned la realidad de mi vida, de nuestra vida, de nuestra sociedad, de nuestro mundo cada vez más globalizado y sufriente ante el cedazo de tu palabra. Mirar la realidad sabiendo que, en ella,  estás escribiendo una historia de amor con cada uno de nosotros, con la humanidad. Hacer una lectura creyente de lo que sucede darte gracias, pedirte perdón, suplicarte en silencio viendo tu salvación. Poner una mirada de fe en la situación del día de hoy.

Nada de nada

26 de septiembre
Miércoles XXV
Lc 9, 1-6 No llevéis nada para el camino

Ni bastón, ni alforja, ni dinero. Os envío a proclamar el reino de Dios y a curar enfermos, lo que es signo de la presencia de este reino entre vosotros. No llevéis nada para el camino. Llevadme a mí, que soy el mismo camino. No confiéis en vuestras fuerzas, en vuestra capacidad. No pongáis la seguridad en lo que no la tiene. Vivid con austeridad y contención. Yo soy vuestra riqueza y vuestra fuerza. Eso es lo que ahora me dices, Señor.

Alegría

25 de septiembre
Martes XXV
Salmo 121 ¡Qué alegría cuando me dijeron, vamos a la casa del Señor!
Uno de los cantos más antiguos y repetidos que recuerdo, con el que se inician tantas celebraciones de la eucaristía. Canto que invita a la alegría porque somos invitados a tu mesa, porque vienes hasta nosotros y nos abres las puertas de tu casa, porque has puesto tu tienda entre nosotros. Y, sin embargo, nos cuesta manifestar esta alegría, nuestras celebraciones no invitan al canto y a la danza…Que en el día de hoy manifieste la alegría de tu evangelio, Señor.

Candil tapado

24 de septiembre
Lunes XXV

Lc 8, 16-18 Nadie enciende un candil y lo tapa con una vasija
Tú nos haz encendido, Señor. Has puesto en cada uno de nosotros la luz de tu imagen y semejanza a la que hemos sido creados, las derramado en cada uno de nosotros la luz de tu Espíritu Santo,  sigues invitándonos a contemplarte a ti, luz de luz, para quedar radiantes…Y muchas veces tapamos con una vasija tu luz, y no iluminamos, y la apagamos sin darnos cuenta. Haznos luz desde tu luz.

En lo pequeño

23 de septiembre
Domingo XXV
Lc 16, 1-13 El que es de fiar en lo menudo, también en lo importante es de fiar

Por eso me fío de Ti, Señor, porque estás presente en lo pequeño de cada día, desde que suena el despertador por la mañana, en la oración de la comunidad, en el camino hacia el trabajo, en los saludos y las sonrisas, en las dificultades y los rechazos, en las personas que se preocupan de mi, en las personas que me preocupan, en lo sencillo, ahí estás presente. Y por eso eres tan importante en mi vida, la llenas de sentido, la llevas a la plenitud.

 

 
 

El sembrador

22 de septiembre
Sábado XXIV semana
Lc 8, 4-15 Salió el sembrador a sembrar su semilla


Una vez más, Señor, esta parábola. Tú eres el sembrador, yo soy también sembrador en ti. Para ti, para tu semilla, soy a veces borde del camino, terreno pedregoso, zarzas, e incluso tierra buena. Tu Palabra es la semilla: la escucho y a veces desaparece de mi corazón, me produce alegría pero no enraíza en mi vida, creo en ella pero en la prueba fallo… Que te escuche con un corazón noble y generoso, guarde la semilla de tu palabra y de fruto perseverando.

San Mateo

21 de septiembre
San Mateo
Mt 9, 9-13 Vio Jesús al  pasar a un hombre llamado Mateo…

Si paseara Jesús por las calles cercanas a mi comunidad de San Mateo, en Madrid,  mejor dicho, cuando pasea por aquí ve  que los cuatro vamos y venimos, con prisas, al trabajo, a coger el metro, a comprar en el mercado, a una reunión, corriendo a casa para preparar la comida, para rezar o celebrar la eucaristía con la gente que comparte con nosotros su presencia… Nos ve en tantas circunstancias, el Señor, y en todas ellas nos está diciendo: “Sígueme” Que cada día te sigamos con mayor generosidad, Señor.

Ungir los pies

20 de septiembre
Jueves XXIV
Lc 7, 36-50 Le ungía los pies con perfume

A Jesús, una mujer pecadora, que antes le había regado los pies con sus lágrimas, los enjugaba con sus cabellos y los cubría de besos, le unge los pies con perfume. Mucho ama porque mucho se le perdona; mucho ama porque tiene fe; mucho ama porque se siente acogida, mirada con misericordia,  regenerada. Quiero amarte así, Señor, ungirte los pies con el perfume de mi vida, que es tu regalo.

Belleza

19 de septiembre
Miércoles XXIV semana

Salmo 110 Esplendor y belleza son su obra

Contempla algo bello a tu alrededor, algo hermoso que hayas visto desde que te levantaste: un rostro amado, el lento desperezarse de la aurora, el cielo azul, el frescor de la mañana…un lugar, un paisaje habitual, una circunstancia bañada de belleza…ahí, en eso que hoy te ha podido pasar desapercibido, está el esplendor y la belleza de la obra de Dios. Cae en la cuenta.

El obispo

18 de septiembre
Martes XXIV semana

1 Tim 3, 1-23 El obispo tiene que ser…

…irreprochable, fiel a su mujer, sensato, equilibrado, bien educado, hospitalario, hábil para enseñar, no dado al vino ni amigo de reyertas, comprensivo, no agresivo ni interesado…se requiere además que tenga buena fama entre los de fuera, par evitar el descrédito y lo atrape el diablo.

Pidamos para que  todos los obispos se acerquen cada día más a esta ideal que muestra la Palabra de Dios. Pedimos por nosotros para que, al mirar a los obispos, seamos sensatos, equilibrados, bien educados….al igual que queremos que sean ellos.