Nostalgia de la luz IX

9 de diciembre
Martes II de adviento

Is 4o, 1-11 Grita

En el silencio del desierto indígena, donde las estrellas siembran las arenas con fósiles de eternidad, donde los cactus abrazan a las personas su herida dulce del desparecer sin rastro, donde tu luz deslumbra las entrañas de la tierra, en el desierto, donde caigo rendido y herido en la soledad infinita, fría, desangelada, sin límites, oigo ese grito sin principio ni fin: “Toda carne es hierba y su belleza como flor campestre: se agosta la hierba, se marchita la flor, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre”. ¿Dónde permanece mi grito, mi desierto, mi ser?¿Dónde alcanza tu siempre la contingencia de mi nada?

12.09

Autor: Nano SM

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa.

Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

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