Misericordia II

22 de octubre
Lunes XXIX

Ef 2, 1-10 Dios, rico en misericordia

Como si fuese una tierna y pastoral respuesta a lo que escribí ayer Pablo me escribe una carta; Dios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, estando nosotros muertos por los pecados, nos ha hecho vivir con Cristo, por pura gracia estáis salvados. Y así, Señor, me libras de mi mismo, me sacas de mi marasmo para ponerme ante la luz de tu ser que me aniquila para reavivarme.

Autor: Nano SM

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa. Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

3 opiniones en “Misericordia II”

  1. Por tu generosidad, Señor, al habernos rescatado de la muerte, nos sabemos hijos de Dios. Y tu misericordia, constante e infinita que perdona nuestras muchas infidelidades, nos alienta a trabajar en tu proyecto vital.

    Para emprender una travesía, larga o de corta distancia, hay que hacer acopio de valor, alegría y fortaleza. También para acometer grandes o pequeñas tareas terrenales; como un familiar que se encuentra compitiendo en aguas del mar Jónico, y que espero acabe felizmente.

  2. ¡¡Gracias Señor por tu inmensa misericordia!! La he recibido siempre en mi vida, me abres las puertas a seguir peregrinando, sabiendo que por tu Amor, voy luchando con mis debilidades y superando algunas.
    Pero lo que siempre recibo, es el Don maravilloso de tu Amor

  3. Señor de bondad, amor y misericordia
    extiende tu brazo sobre aquellos que viven envueltos en la violencia y la desesperación,posa tu mirada en sus ojos y ábreles una ventana al infinito

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