Miércoles Santo

19 de marzo
Miércoles Santo

Is 50, 4-9 Cada mañana me espabila el oído, para que escuche

Lo que el profeta escribe del varón de dolores, que se aplica a ti en la cruz, Señor, ( yo no me resistí, ofrecí mi espalda a los que me apaleaban, no me tapé el rostro ante ultrajes) es la manera que hoy tienes de abrirme el oído a la realidad de tu salvación. Me ayudas en tu cruz, que me ofreces. Te acercas a mí en tu pasión, en la que me invitas a participar. Me dices una palabra de aliento cuando expiras y entregas tu espíritu, para darme vida. Quedo en silencio, escuchándote, Señor.

Autor: Nano SM

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa.

Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

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