Miedo y ansiedad

29 de noviembre
Jueves XXXIV
Lc 21, 20-28 Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo

Signos apocalípticos que encontramos cada mañana en los periódicos: guerras, catástrofes naturales, epidemias….a las que se suma nuestra insensibilidad manifiesta para dejarnos afectar por lo que vemos, y procurar cambiar nuestros hábitos, o hacer signos que interpelen. Miedo y ansiedad que se manifiesta cuando nos dan datos de la destrucción que estamos haciendo en la naturaleza, en nuestro mundo. Seguimos matando, poco a poco, la vida. La que tú has creado y cada día nos das.
a las que no podrá hacer frente.

 

Autor: Nano SM

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa.

Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

3 opiniones en “Miedo y ansiedad”

  1. Rosas cortadas sin risueño
    Pues son para duelo.
    Rosas marginada…
    Que en galanan
    La blanca pared
    De muerte fría.
    Rosas que lloran perlas
    Que se deslizan…
    Limpiando la losa
    Tu mohecida y marchita.
    Poco a poco seguimos segando…
    La risa inocente, quedando indiferentes.

  2. Duras palabras las del Evangelio de hoy. Todo eso pasará y todo eso está pasando cada día. Y nosotros parece que nos quedamos en el miedo y la ansiedad cuando podríamos estar haciendo algo.
    Parece que el mundo que Dios nos ha dado gratuitamente, no sabemos cuidarlo. Parece que la vida que Dios nos ha dado, la vamos matando un poco cada mañana.
    Hoy me siento triste y algo culpable al ver los telediarios y leer en los periódicos esas noticias a las que nos vamos acostumbrando de tanto oirlas. Y pido al Señor en mi oración que el miedo y la angustia me hagan reaccionar para ayudar a que el mundo sea un poquito mejor cuando llegue esta noche. Y así cada día.

  3. ¡Sacúdenos, Señor! Sácanos de nuestras seguridades y nuestros sillones. Trae a nuestra vida la guerra de tu amor frente a la paz del conformismo. ¡Agita nuestros corazones con tu verdad!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *