Mi luz

3 de septiembre
Martes XXII

Salmo 26 El Señor es mi luz

Tendido a tu sol, bañado en tu luz, en la serenidad de tu nombre, en tu presencia. Siempre tu luz, la aurora, el despertar, los levantes. Tu luz. A la luz de tu rostro. Amanecer cada día en la claridad de tu  presencia. Ir viendo cómo me pasas de la noche a la luz. Ilumina los ojos de mi corazón para contemplar la dulzura de tu rostro recién amanecido. Tu  sol con lanza luminosa, rompe la noche y abre el día. Estreno claridad de corazón cada mañana. Se hace tu gracia más cercana, y es más sencilla la verdad.

09.03

Autor: Nano SM

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa. Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

3 opiniones en “Mi luz”

  1. El sol se hunde en el horizonte tiñendo de naranja y plata el agua, la tierra, las cumbres, las nubes…
    Y cuando la oscuridad se impone parece que el sol no podrá surgir de nuevo. Pero transcurrido un lapso de tiempo, y a pesar de nuestra incapacidad para creer en lo que nos supera, el alba anuncia que los rayos del sol se esparcen y pronto se elevará, una vez más, por el punto opuesto a su descenso, dando luz, calor, energía y vida.

    Y el nuevo día, distinto y único, nos brindará la posibilidad de darte gracias, Señor, por la vida, las vicisitudes, el amor. Por tu presencia, Señor.

  2. Con la certeza plena de saber y sentir tu resplandor en mi vida. Me dejo guiar por El, confío en los caminos que me vas indicando. ¡¡Gracias por no abandonarnos nunca Señor!!

  3. ¿Quien decís que soy yo?
    ¿una loca arrogante?
    ¿una mística de barrio?

    Tan solo una persona ocupada por Dios
    que sufre por no poder callar su mensaje
    y que no puede caminar sin su presencia

    ¡Ojalá le escucháseis en la arena
    en el suave murmullo del silencio
    en la soledad de los muros vacíos!

    Ahí comprenderíais cuán grande es su mensaje
    os quemaría su palabra y tendríais que dejarla salir

    para sentir paz
    para nadar en su amor
    para desaparecer en su luz

    ¡no te cierres!
    ¡no te escondas!

    hazte arena
    hazte silencio
    hazte muro

    No respires en su presencia
    no te muevas cuando llega

    Desaparece para que él aparezca
    deja que te lleve entre sus brazos
    y te susurre al oido un lenguaje desconocido

    Lleno de paz
    lleno de luz
    lleno de ti

    ¿Quién decís ahora que soy yo?
    una loca enamorada que ni descansa, ni vive, ni camina
    si no se pierde en la anchura infinita de su amado

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