Mi alivio

11 de diciembre
Miércoles II de adviento

Mt 11, 28-30 Yo os aliviaré

Venid a mí todos los que estáis casados y agobiados, y yo os aliviaré. Escucho tu Palabra, Señor, y me digo que tú perdonas todas mis culpas, curas todas mis enfermedades, rescatas mi vida de la fosa, me colmas de gracia y de ternura. Tu compasión y tu misericordia es un bálsamo que reconforta. Gracias, Señor, porque quien se acerca a ti encuentra el verdadero descanso en medio de las vicisitudes de la vida.

12.11

Autor: Nano SM

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa.

Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

3 opiniones en “Mi alivio”

  1. ¡¡A Ti acudo Señor!! Nunca dejas de perdonarme, de darme fuerzas para continuar unida a Ti.
    Reconozco que flaqueo muchas veces, pero sé de la gran compasión que tienes por todos nosotros.
    Siempre siento tú Mano tendida que me dices ¡¡Adelante sigue mis caminos!!

  2. Vacía de palabras y ausente de ruidos, envuelta en tu silencio y rendida a tu mirada, me pierdo y me encuentro lejos de mi y cerca de ti

  3. A ti acudo, Señor. Cansada y agobiada escucho tus palabras de consuelo y, sin merecerme nada, busco tu apoyo, tu calor, tu alivio, tus caricias. Y agarrada de tu mano sigo caminando, cargando con la carga de la vida que tu suavizas con tu misericordia. Y me admiro de tu amor hacia mi, me admiro de tu preocupación por mis cargas y mis miedos, y me admiro de tu gran amor por mi persona y mi pequeñez. Hoy tu palabra me hace grande y valiente, me hace respirar y seguir caminando, me hace fuerte. A ti acudo, Señor…

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