Magdalena

19 de septiembre
Jueves XXIV

Lc 7, 36-50 Me ha lavado los pies con sus lágrimas

Hazme tú, Señor, agua agradecida para tus pies, agua arrepentida que nace de mi interior, agua mansa que te sirva en lo más sencillo; que mis cabellos se transformen en amor que te enjuaga por amor; que mis besos te cubran crucificado, en los que ahora están crucificados por mi falta de compasión. Hazme ungüento perfumado para tu alabanza. Te beso como Judas, te amo como María Magdalena. tú me perdonas mucho, mucho quiero amarte.

Calella. Cinquena ed

Autor: Nano SM

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa. Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

3 opiniones en “Magdalena”

  1. En ti amanecer,
    en ti luna llena,
    en ti dejar de ser
    ya sol luz ya noche
    Gloria a tu misteriosa teofanía.

  2. “Me ha lavado los pies con sus lágrimas.”
    Qué nunca me olvide Señor, de tantos hermanos que son tu cuerpo, que me preocupe ser ser
    un ungüento para sus heridas, una palabra de aliento para su soledad, una caricia para sus angustias.
    Ellos nos necesitan. ¡Gracias Señor por espabilar nuestros corazón!

  3. Señor,concédeme el don de las lágrimas para que no olvide que solo el agua lava el pecado; dame un corazón que se arrodille ante ti y levante al hermano; mírame con misericordia cuando me abandone al desánimo y no permitas que olvide que solo en ti encuentro la vida.

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