Joven rico

28 de mayo
Lunes VIII semana
Mc 10, 17-27 Una cosa de falta…

Ya he cumplido todos los mandamientos desde pequeño. Esto es lo que le puedo decir al Señor, junto con el joven rico.. Una cosa te falta, nos responde.   Y yo también me pregunto: ¿Qué es lo que me falta para que mi seguimiento de Jesús sea completo y radical, en el día de hoy? ¿Qué tendría que trabajar en mi vida, a qué tendría que renunciar, que podría obtener, para seguirte mejor, Señor? Desde el evangelio escucho:
Anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres y así tendrás un tesoro en el cielo.
Déjame que escuche de nuevo tu Palabra, Señor.

 

Autor: Nano SM

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa. Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

3 opiniones en “Joven rico”

  1. Hoy no es día de comentario. Hoy es día de pensar, de contestar a las preguntas que nos haces desde tu comentario, Nano. ¿Que puedo hacer yo?

  2. La verdad la enseñanza de la Bibli con respecto a este tema es muy concreta. La pregunta que surge despues es, será que Dios nos acepta en el cielo si hemos sido ricos en la tierra?. Yo creo que los tiempos pasados son muy diferentes a los de ahora. Practicamente antes no habia tanta necesidad y diferencia entre la gente. Ahora es indispensable tener dinero para poder sobrevivir y llevar una vida tranquila. como ser millonario

  3. Jesus al decirle, que vendiera todo y repartiera, simplemente es probandole hasta donde estaba dispuesto a hacer por la salvacion, no es que lo rico no entren al cielo, claro que pueden, pero aquellos que ponen su amor en el dinero y confian el antes que a Dios pienso que No, lo otro y aun mas importante Ven y sigueme. la gente piensa ser salva por las cosas buenas que hacen, pero no es asi, necesita a Cristo en su corazon seguirle y ser dirigido por el a traves de su palabra.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *