Job III

3 de octubre
Miércoles XXVI

Jb 9, 1-12.14-16 Si cruza junto a mi, no puedo verlo

Pasas rozándome, y no te siento. Así ante ti, Señor, desconcertado por tu cercanía que palpo mientras te escapas, presente, en lo más íntimo y profundo, sosteniendo todo mi ser, más allá de mi ser, en la eternidad vacía. Me abrazas y me estrechas y no te retengo, trato de comprenderte y eres más grande que mis pensamientos; experimento tu amor y sigo encerrado en mi egoísmo; por eso callo y en el silencio te adoro.

Autor: Nano SM

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa.

Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

3 opiniones en “Job III”

  1. Pregúntale a Dios, reclama, pelea, niégale y cuando ya estés agotado déjate envolver por su misericordia, olvídalo todo y camina junto a Él.

  2. ¡¡Físicamente no te veo!! Pero mentiría si dijera que no siento tú Presencia.¡¡Gracias Señor!!
    Muchas veces, en muchas ocasiones, te siento palpable.
    Permitirme Señor poder ser siempre receptiva a todo lo que me habla de tú Presencia.
    Te adoro, con toda mi alma y deseo hacerlo hasta el día de mi muerte, en la que espero gozar junto a Ti.

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