Fuente

9 de diciembre
II Domingo de adviento
Rm 15, 4-9 Dios, fuente de toda paciencia y consuelo

Que yo se la fuente que mana y corre, y la fuente eres tú, Señor, origen de todo bien, manantial perpetuo. Hacia ti, que vienes abundantemente, fuente llena del agua de la vida, que riegas mi tierra, que la enriqueces sin medida, hacia ti que vienes, vengo a pedirte, Señor, fuente de toda paciencia y consuelo, que me ayudes a ser paciente en todas las adversidades de la vida, que me ayudes a consolar con el consuelo con el que tú me consuelas.

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Abenduak 9- Abenduko II Igandea

Rm. 15,4-9, Jainkoa pazientzia eta kontsolamen ororen ituburua.
Ezagutzen baitut ur-bizia sortzen duen iturburua zara, Jauna, on guztiaren hasera, betidaniko eta betirako iturburua. Zuregana, oparo zatozkidana, bizitzako urez zarena,natorkizu, Jauna. Nire lur elkorra ureztatzen duzu, oparo aberasten duzu, pazientzia eta kontsolamen ororen iturburua zeran Horreri, eske nator; Lagundu nazazu eramanpenez eramaten bizitzako kontraesan guztiak; lagundu bai, zuregandik jasotzen dudan kontsolamenez, nire ingurukoek kontsolatzera.

 

Autor: Nano SM

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa.

Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

Un comentario en “Fuente”

  1. Dios, fuente de toda paciencia y consuelo. Paciencia que tantas veces nos falta y consuelo que tantas veces necesitamos.
    Paciencia en los quehaceres, en las prisas, en los problemas… Consuelo en los momentos que la vida te da la espalda. Son en esos momentos cuando nos dice San Pablo que mantengamos la esperanza. Eso es el Adviento, esperanza y paciencia. Dios cumple su promesa y viene cada día con su misericordia, solo hay que vivir la paciencia.
    Que María, Reina del Adviento, ejemplo de paciencia y esperanza nos lleve con ella hasta Belén. Allí está Dios que nos espera.

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