Fuego y voz

28 de enero
IV domingo

Dt 18, 15-20 No quiero escuchar más la voz del Señor, ni quiero ver más ese gran fuego, para no morir

Tu voz que resuena en mi interior y quiebra mi fortaleza, tu fuego, llama de amor vivo que purifica mis entrañas y las deja vacías de todo lo que no seas tú, déjame oír tu voz amada, enciende el fuego de tu amor, incendia mi ser, entre tu palabra en mi vida y deje que mi existencia arda y sea antorcha de tu misericordia.

Autor: Nano SM

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa. Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

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