Difundir

9 de abril
Miércoles III de Pascua

Hechos 8, 1-8 Los prófugos iban difundiendo la buena noticia
Lo que  es un mal ( la persecución, el destierro, el ser despojado y vivir a la intemperie, desalojado, desapropiado) se convierte en una posibilidad, en una oportunidad para que otras personas, en otros lugares, conozcan el evangelio por la fuerza del testimonio de una vida perseguida. Y así, al ir de un lugar a otros, sin tener probablemente ni un lugar donde reclinar la cabeza, ni una madriguera, ni un nido, se difunde la Buena Noticia.  Y las ciudades se llenan de alegría.

Autor: Nano SM

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa. Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

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