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Desierto

22 de febrero
I domingo de cuaresma

Mc 1, 12-15 El espíritu empujó a Jesús al desierto

Soledad, silencio, renuncia, austeridad, compañía, el sonido del universo, plenitud, tu riqueza incomparable, Señor, en el desierto, despojado de todo, incluso de la propia tentación. En el desierto me seduces, en el desierto me pruebas, en el desierto me llevas al límite para que al asumir la propia limitación entre en tu horizonte sin fin. En el desierto, una vez más, me haces participar de tu misma suerte, mientras susurras en mi oído: se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios, conviértete y cree en el evangelio.

02.22

1 comentario ››

Este mensaje fue publicado el 22 Febrero 2015 en Meditación diaria
y ha sido leído hasta el momento por 2663 visitante(s)

1 comentario »

  1. Comment by beatriz, enviado el 22 Febrero 2015 a las 21:55

    ¡Si la arena contase lo mucho que nos queremos!

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