Descansa

2 de marzo
Domingo VIII

Salmo 61 Descansa solo en Dios, alma mía

Descansa solo en Dios, porque de él viene tu salvación. Tú eres la roca firme, que me asienta, el refugio, que me ampara, la delicia de mi corazón, que se transforma en manjar suculento que me alimenta. El gozo que me das es mi fortaleza. De ti brota mi bendición. Poniendo en ti tanto mi anhelo y mi aspiración. Escucho de ti esta pregunta: ¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida?

03.02

Autor: Nano SM

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa. Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

2 opiniones en “Descansa”

  1. Solo tu mirada conoce mi corazón
    solo tu paciencia cura mis heridas
    solo tu vestido cubre mis vergüenzas
    solo tu presencia acalla mis gritos

  2. El agobio, el miedo, la angustia…
    Señor, descanso en ti. Señor, tú eres mi roca, en tus manos me siento segura, no temo, en tu paz duermo por la noche y me despierto en la mañana. Señor, tu me tiendes los brazos donde descargo la angustia, las manos que me quitan el miedo, el amor que me libra del agobio, el refugio donde acudo cuando tiemblo.
    Mi alma solo descansa en Dios. Hoy, Señor, tu te diriges a mi para decirme que no ande agobiada. Solo tu eres mi descanso.

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