De vivos

22 de noviembre
Sábado XXXIII

Lc 20, 27-40 No es Dios de muertos, sino de vivos

Vivo en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mi; par mi la vida es Cristo, y una ganancia el morir; vivo sin vivir en mi, y tan alta vida espero, que muero porque no muero. Y para que no vivamos ya para nosotros mismos, sino para él, que por nosotros murió y resucitó, envió, Padre, como primicia al espíritu santo, a fin de santificar todas las cosas, llevando a plenitud su obra en el mundo.
Así es. Ahora mismo. En mí. En todo el universo.

11.22

Autor: Nano SM

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa.

Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

Un comentario en “De vivos”

  1. Ésta es la gran alegría del cristiano, nuestro Dios Vive por siempre.
    Con esa certeza intento de verte en todo lo que me rodea, y al mismo tiempo que te vean mis hermanos.

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