De beber

23 de marzo
III domingo de cuaresma

Jn 4,5-42 Dame de beber
Me pides que te de de beber, cuando tú eres el agua que sacia mi sed, la fuente de la que brota mi vida, el manantial de mi salvación. Me pides que te de de beber, y mis aguas son turbulentas, turbias, salvajes. Mis aguas están deseando llegar a la orilla de tu salvación. Quizá lo que te puedo dar es el deseo, Señor, de beber de tu agua, ese agua que dentro de mi se convierte en un surtidor de vida eterna.

03.23

Autor: Nano SM

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa. Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

1 opinión en “De beber”

  1. Señor, sí te pido de beber. Siendo consciente que el agua que me das, es mí para purificación.
    No quiero desperdiciar ni una sola gota, quiero limpiarme, llenándome de Ti.

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