Buen Pastor III

17 de mayo
Martes IV  de pascua

Jn 10, 22-30 Ellas me siguen
Ellas somos nosotros. Si tú eres buen pastor, nosotros somos tus ovejas. Escuchamos tu voz, te conocemos, recibimos de ti la vida eterna, nadie puede arrebatarnos de tu mano, en verdes praderas nos haces recostar, nos conduces hacia fuentes tranquilas, reparas nuestras fuerzas., nada nos falta contigo. Nada nos falta. Así es Señor, buen pastor enamorado.

 

Autor: Nano SM

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa.

Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

4 opiniones en “Buen Pastor III”

  1. ¿A dónde fue tu amado, oh la más bella de las mujeres? ¿a dónde se dirigió tu amado para que lo busquemos contigo?… Yo soy para mi amado y él es para mí: él pastorea entre los lirios… (Cantar 6, 1-3)

  2. Sé, que conduces mi vida, en ti la tengo puesta.
    Te pido no dejarme guiar por otra voz, que no sea la Tuya.
    Que mi fe, sea siempre firme y bien cimentada.
    Que tu Palabra anide en mi corazón.

  3. Esta tarde hemos vuelto a comentar la lectura del Pastor y las ovejas….. Yo soy la catequista ( el pastor) y mis niños ( son las ovejas) y yo les he fallado porque no he sido capaz de guiarles como Jesús a mi…. Señor sigue llamandome por mi nombre y queriendome como lo has hecho hasta ahora. GRACIAS

  4. Efectivamente Marta, las personas que impartimos catequesis a niños somos como pastores para ellos, los llevamos por el camino del conocimiento a Jesús mientras cuidamos y protegemos sus sentimientos, sus inocencias, su limpieza de pensamientos, etc. y nunca les fallamos porque en esa enseñanza de Jesús les transmitimos el amor que Él nos tiene, el cuidado que pone en nosotros, la atención que nos presta en todo momento.
    No fallamos, trabajamos como pastores y los caminos por los que conducimos a las ovejas son, a veces, pedregosos y cuesta arriba, pero al final está Dios que nos ve y nos espera.
    Mucho ánimo en el trabajo, es apasionante…

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