Transfigurarse

17 de febrero
Fundadores Siervos de María

Mc 9, 2-13 Subió con ellos a una montaña alta, y se transfiguró

Llega inesperadamente este evangelio de la transfiguración al celebrar a los siete fundadores de los siervos de María. Subir contigo a la montaña, Señor, al lugar de la manifestación, al lugar del deslumbramiento, en amistad íntima contigo. Subir contigo porque seguimos tus pasos y nos invitas a esta subida, anterior a la subida a Jerusalén, a la subida al Calvario. Subir contigo para iluminados con la claridad de tu presencia, bajar al valle y ser en medio de nuestro mundo, luz. Reflejos de tanta gloria como en ti vemos. Transformados por tu transfiguración.

Babel

16 de febrero
Viernes VI

Gn 11, 1-9 Que uno no entienda la lengua del prójimo

Es castigo y maldición, no entenderse con el prójimo. Es quedar encerrado en los márgenes de nuestro egoísmo, de nuestra incomunicación, de nuestro mundo reducido. Incapacitado para el diálogo, para el encuentro, para la acogida, para el intercambio, para la donación.

Así estamos muchas veces, arrastrando el mal de Babel, sin entender la lengua del prójimo que llega hasta mí y me quiere comunicar una palabra de vida.

Diluvio

15 de febrero
Jueves VI
Gn 9, 1-13 Yo haré un pacto con vosotros: el diluvio no volverá a destruir la tierra

Esta es la promesa que Dios nos hace después del diluvio. Desde entonces, y muy especialmente ahora nosotros, somos los que nos estamos encargando de destruir la tierra, con el calentamiento global, con el uso indiscriminado de la energía, con la contaminación…

Son muchos las voces que se alzan en nuestro mundo contra el abuso de los recursos naturales. Pidámosle a Dios que nos ayude a tomar conciencia de cómo tenemos que cuidar la naturaleza, para que los hijos de nuestros hijos sigan disfrutando de el don que Dios nos ha hecho.

Cirilo y Metodio

14 de febrero
San Cirilo y San Metodio

Hch 13, 46-49 Yo te haré luz de los gentiles

Es la misión que reciben los apóstoles, como lo fueron Cirilo y Metodio, y que sostiene la misión ad gentes. Ser misionero, hacer partícipes de la luz de Jesús a los que no la conocen o a los que pudiéndola conocer, la ignoran. La Iglesia tiene el mandato de Jesús de ir y hacer discípulos…. Y nosotros estamos invitados de hacer partícipes a los demás de la alegría que produce sabernos amados y salvados por Cristo.

Maldad del hombre

13 de febrero
Martes VI
Gn 6, 5-8  Al ver el Señor que la maldad del hombre crecía sobre la tierra…

… y que su modo de pensar era siempre perverso, se arrepintió de haber creado al hombre en la tierra. Tremenda frase, que golpea mi conciencia en este momento en que la leo. Al ver Dios tanta maldad decidió enviar un diluvio sobre la tierra, y terminar con la creación. ¿Qué verá Dios hoy en nuestro mundo?
Nuestros ojos, que tantas veces son la mirada de Dios sobre nuestra tierra, ¿qué ven? ¿Ven que la maldad aumenta sobre la faz de la tierra? ¿Qué ves?

La sangre de tu hermano

12 de febrero
Lunes VI

Gn 4, 1-15 La sangre de tu hermano me está gritando desde la tierra

Esto le dice Dios a Caín y nos lo dice también a nosotros. La sangre de tu hermano me está gritando desde la tierra.. La sangre de tanto hambriento que muere de hambre, de tanto sediento que no tiene acceso al agua en nuestro mundo…; de tanto inmigrante que no dejamos entrar, de tanto enfermo que no tiene acceso a una sanidad adecuada, de tanto desplazado que no encuentra un lugar, de tanto sin techo, tanto marginado… cuya sangre no se puede limpiar con todo nuestro bienestar. Y clama al cielo. En la desnudez de su cruz mi hermano clama al cielo…

Bendito

11 de febrero
Domingo VI

Jr 17, 5-8 Bendito quien confía en el Señor

Será como un árbol plantado junto al agua, que junto a la corriente echa raíces; cuando llegue el estío no lo sentirá, su hoja estará verde; en el año de sequía no se inquieta, no deja de dar fruto.
La confianza genera vida, vitalidad, tranquilidad, fecundidad. La confianza es la actitud básica con la que nos tenemos que relacionar con Dios. Y es fuente de bendición. De la bendición que viene de lo alto.

Me engañó

10 de febrero
Sábado V semana

Gn 3, 9-24 La serpiente me engaño y comí

¿Acepto la responsabilidad de mis actos o trato de implicar siempre a otras personas en m pecado? Eva echa la culpa a la serpiente. Adán culpa a Eva. Nadie se atreve asumir el mal… ¿por ocultarse? ¿por cobardía? ¿por miedo? ¿por vergüenza? Es la propia dinámica del pecado. Todos se echan las culpas unos a otros. ¿Y yo? ¿Qué es lo que me hace pecar? ¿Qué responsabilidad tengo? Puedo contestarme a esta pregunta sabiendo que siempre cuento con la misericordia de Dios.

Paseaba por el jardín

9 de febrero
Viernes V semana

Gn 1, 18 El Señor paseaba por el jardín a la hora de la brisa

Tanta era la amistad de Dios con el ser humano, tanta su cercanía, que bajaba todas las tardes, a la hora de la brisa, a pasear por el jardín, y estar con sus criaturas, como un amigo, como el creador que se recrea con su criatura. Bendice alma mía al Señor porque estás conmigo. Y ese estar no necesita de más, es presencia, es mirada, es compañía, es apoyo de amante. Eso fue al inicio. Hacia esos vamos. Jesús ha restaurado la posibilidad. Quédate junto a nosotros, Señor, esta tarde.

Desnudos

8 de febrero
Jueves V semana

Gn 2, 18-25 Los dos estaban desnudos, pero no sentían vergüenza uno del otro

Al principio el ser humano estaba en armonía: con Dios, con el resto de los seres y entre ellos. Su naturaleza era buena y completa. Por ello su desnudes, su propia realidad, era buena y no entraba en su lenguaje, ni en sus sentimientos, la vergüenza.

Esa armonía, esa bondad natural, se rompió por efecto del pecado. Pero mantenemos ese sello de la creación que hemos recibido de manos de Dios. Nuestra desnudez, la verdad de nuestro ser, no debe avergonzarnos: somos de Dios y somos buenos.