Amo a Dios

11 de septiembre
Jueves XXIII

1 Co 8,1-7 El que ama a Dios, Dios le reconoce

No se Señor, si te amo, pero deseo amarte. Estoy convencido, Señor, existencialmente, que me amas, que delicadamente me enamoras hoy de una forma mucho más plena que hace veinticinco años, cuando tal día como hoy me consagré a Ti como religioso marianista.  Me sedujiste y me dejé seducir y me sigo dejando amar por ti. Gracias por tu amor, que me da la vida.
Ese día rezaron pidiendo “Padre, que en ti lo encuentren todo, lo esperen todo y sepan preferirte sobre todas las cosas”. Que sea así el resto de mi vida. Rezad por mi.

Autor: Nano SM

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa.

Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

5 opiniones en “Amo a Dios”

  1. Que bendicion comenzar el dia reconociendo que si amamos a Dios El nos reconoce….felicidades por esos 25 años de entrega y servicio al Señor y que sea El en su infinita Misericordia el que siga amandolo…pues usted hoy siente mas ese amor de Dios,porque su entreaga es cada vez mas………felicidades!!!!

  2. Querido Nano ¡¡¡Toda la bendición de Dios para ti!!! Me alegro y doy gracias a Dios desde esta tierra latinoamericana por un hermano y amigo con quién hoy celebro sus 25 años de ordenación. Aleluya!!!

    Y si, no sólo Dios reconoce tu vida, sino todos los que hemos recibido de ti tu cariño, tu cercanía, tu amistad.

    Toda la familia Reyes Talavera Celebra y brinda este día por tu vida.

  3. Ayer no abrí el Correo.

    Hoy he leído que has celebrado las Bodas de Plata de tu ENTREGA incondicional al Señor. FELICIDADES.

    Pido para ti, que sigas llenándote de ese gran AMOR a Jesús y digas como Él: He venido a traer fuego a la tierra y cómo quiero que arda…
    Que todo tu ser y tus reflexiones diarias de la Palabra sirvan para incendiarnos del fuego de Jesús, de su AMOR.
    Felicidades y que María, nuestra Madre, bendiga a la “Compañía de María”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *