Obreros en la mies

14 de febrero
San Cirilo y San Metodio, patronos de Europa
Lc 10, 1-9 Rogad pues al dueño de la mies que mande obreros a su mies

Obreros que prediquemos el evangelio con radicalidad, con coherencia, con verdad. Obreros de nuestro tiempo, de nuestra cultura, encarnados en ella, desde ella heraldos del evangelio. Obreros que saben dialogar con quien no cree, que sabe proponer ante quien quiere imponer, que sabe tener paciencia en medio del aparente desierto de esterilidades de nuestra sociedad. Obreros en pobreza. Obreros que ofrecen tu paz. Obreros que saben que Tú, Señor, estarás con nosotros hasta el fin de los tiempos.

 

Rezamos y nos hacemos solidarios con los habitantes de Burundi

Otsailak 14- Osteguna

Cirilo eta Metodio santuak, Europako zaindariak.

 

Lk.10,1-9; Erregutu bada, uzta jabeari… bidal ditzala langileak bere uztara
 

Benetan, gogotsu, Ebanjelioa aldarrikatuko duten langileak. Gure garaiko, gure garaian sustraituta, gaurko kulturazko Ebanjeliozko langileak. Sinesten ez duenarekin elkarrizketan saiatzen diren langileak. Proposatzen , inposatzen baina zaleagoak. Pazientziz beterikoak, gaur egundo gure gizarteko basamortuan. Pobre diren langileak. Zure bakea eskaintzen duen langileak. Zu gurekin zaudela, azken eguneraino, sinesten duten langileak.

Burundiko  biztanleak ditugu gogoan gure otoitzean, eta haiekin solidaritza bizi nahi dugu.

 

Autor: Nano SM

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa.

Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

Un comentario en “Obreros en la mies”

  1. Obreros del Evangelio. Obreros de la Palabra. Obreros del amor.
    Me siento llamada por el Señor para ser obrera y trabajar la mies. Mi trabajo es pequeño pero ilusionante, corto, pero constante. Me siento llamada a no cargar con nada que suponga una carga a la hora de trabajar, de esa manera será gratificante.
    Gracias, Señor, por llamarme. Ayúdame siempre a escucharte y sentir tu llamada aunque mi trabajo sea como un grano de arena en la playa.

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