31 de octubre
Viernes XXX
Flp1, 1-11 Y esta es mi oración: que vuestro amor siga creciendo
Rezad con gran alegría, como hace Pablo por la comunidad de Filipo. Rezar pidiendo que cada uno crezca más en el amor, en el conocimiento de Dios, en la entrega a los demás. Esta es la verdadera oración de petición que vuestro amor siga creciendo más y más en penetración y en sensibilidad. Rezar los unos por los otros, conscientes del poder y de la fuerza de la oración. Porque a quien te pide crecer en el amor, Señor, le das amor con creces.

30 de octubre
Jueves XXX
Ef 6, 10-20 Buscad vuestra fuerza en el Señor
Busco porque tú conduces mi búsqueda y me llamas a salir a tu encuentro. Busco en ti, Señor, la fuerza, consciente de mi debilidad, consciente que tú mismo has puesto la fuerza en mi y que solo puedo alcanzarla si tú me dejas que te alcance, que descubra el tesoro inagotable de tu gracia que anida en mi ser. Ser en ti. Encontrar en Ti, en mi, la fuerza que me ofreces.

29 de octubre
Miércoles XXX
Lc 13, 22-30 Esforzaos por entrar por la puerta estrecha
¡Qué difícil, Señor! Tendría que decir como el poeta, que si no me agrandas la puerta me achiques a mi, Señor. Porque en un tiempo en que todos los esfuerzos son tenidos como vanos, en un tiempo de estrecheces en los que nos gusta caminar por las grandes autopistas, por las grandes avenidas, y entrar por las puertas del triunfo, es necesario hacerse pequeño, para entrar por la puerta de la renuncia al propio yo, para llegar al tesoro que nos ofreces en el propio corazón. Tan pequeño. Tan grande por Ti.

28 de octubre
San Simón y San Judas
Ef 2, 19-22 Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles
Apóstoles que se han vaciado de todo, Señor, que han quedado abiertos en el espacio contemplando la inmensidad de tu presencia, que todo lo llena en el vacío. Apóstoles abiertos, en desnuda inmaterialidad, reducidos a las líneas esenciales. Apóstoles despojados, entregados, desnudos, sin atributos personales, que no afirman su ser porque te afirman a Ti. Y construyen tu cuerpo, que es la Iglesia. Así Simón y Judas. Así la imagen del apostolado de Aranzazu, de Oteiza, que tu Palabra me ha recordado.
27 de octubre
Lunes XXX
Ef 4, 32-5, 8 Caminad como hijos de la luz
Gracias, Señor, porque eres luz y me haces hijo tuyo. Gracias porque me invitas a caminar en la luz de tu presencia. Gracias porque resplandeces e iluminas. Gracias porque tu luz disipa las tinieblas y no dejas que me hablen. Gracias porque me llamas a seguirte, a ti, que eres luz de luz y por el camino siembras claridades. Gracias, Señor, porque me llamas a poner luz, la luz que tu me das, en los caminos que transito.

26 de octubre
Domingo XXX
Ex 22, 20-26 No oprimirás ni vejarás al forastero, porque fuiste forastero…
Ponerse en el lugar del otro, recordar el pasado de precariedad, el presente de debilidad, para dar a los demás la dignidad que también quiero para mi. Mirar al extranjero, al inmigrante, al diferente, con una mirada de compasión, pues me pongo en su situación y padezco con él. Y hacerlo, Señor, porque el mandamiento primero es amarte con todo el corazón, con toda el alma, con todo el ser. Y tu gloria es que el hombre viva.

25 de octubre
Sábado XXIX
Ef 4, 7-16 …para la edificación del cuerpo de Cristo
A unos los has constituido apóstoles. A otros profetas, o evangelizadores, o pastores, o maestros. A cada uno nos has dado una misión, una vocación dentro de la Iglesia. Para contribuir al bien común. Para desvivirnos y dar vida a los demás. Para olvidarnos de nuestro propio yo, tan pequeño y previsible, y enriquecernos dando lo mejor de nuestra vida, de nuestro ser, a la Iglesia.

24 de octubre
Viernes XXIX
Ef 4, 1-6 Sed siempre humildes y amables, sed comprensivos
Humildad y amabilidad para comprender al otro en sus circunstancias, Señor, para no juzgar sino para mirar con misericordia, para tender una mano, para valorarlo en lo que es y por lo que es, hijo tuyo. Tener humildad como tú, Señor, es un don que te pido hoy, el trabajo de este día. ¿Cómo puedo ser hoy más humilde?

23 de octubre
Jueves XXIX
Ef 3, 14-21 Pidiéndole que….
Hoy no hago comentario sino simplemente hago la oración de Pablo, por vosotros, por mi. Pido a Dios nos conceda, por medio de su espíritu, robustecernos en lo profundo de nuestro ser; que Cristo habite por la fe en nuestros corazones, que el amor sea nuestra raíz y nuestro cimiento….que lleguemos a la plenitud, según la plenitud total de Dios.

22 de octubre
Miércoles XXIX
Ef 3, 2-12 Se me ha dado esta gracia
Pablo reconoce que ha recibido la gracia de anunciar a todos los pueblos la riqueza insondable que es Cristo. La gracia de la evangelización, a través de la palabra. Cada uno de nosotros recibimos una gracia especial que contribuye al bien de la Iglesia, de nuestra sociedad. Una gracia siempre relacionada con la vocación que hemos recibido, pues la vocación es la mayor gracia. Me hago consciente hoy de esta gracia, Señor, y te pido que me ayudes a hacerla fecunda.
