Convertirse

9 de octubre
Martes XXVII

Jonás 3, 1-10 Que se convierta cada cual de su mala vida

Tras la predicación de Jonás el rey de Nínive se da cuenta de su pecado y desea cambiar. Con él toda la población se arrepiente, ayuna y hace penitencia, se vuelva Dios. No tenemos a Jonás, tenemos al mismo Jesús, Hijo de Dios, proclamando el año de gracia, el Reino de Dios entre nosotros, invitando a la conversión y a creer en el evangelio. ¿Qué respondo? ¿Qué estoy dispuesto a cambiar, hoy, de mi vida?

Deja tu comentario ››

Este mensaje fue publicado el 9 Octubre 2007 en Meditación diaria
y ha sido leído hasta el momento por 1035 visitante(s)