30 de junio
Gn 18, 1-15 Señor, si he alcanzado tu favor, no pases de largo delante de tu siervo.
Se que he alcanzado tu favor, Señor, porque nunca pasas de largo delante de mi. Sabes que estoy a la vera del camino, esperándote, como el cielo, como el paralítico, o subido al árbol, como Zaqueo, deseando verte. Y te paras, me miras, me diriges la palabra, que me sana y me salva, me acoges, me haces persona querida por ti. Ese es tu favor, que me da la vida.

29 de junio
San Pedro y san Pablo
2 Tm 4, 6-8.17-18 El Señor me dio fuerzas para anunciar íntegro el mensaje de Dios.
Desde Pedro y Pablo, inicio de la cadena apostólica, pilares de la Iglesia, testigos de Jesucristo, son muchos los que a lo largo de los siglos han encontrado en el mismo Señor la fuerza para anunciar íntegro el mensaje de Dios, sin poner reservas por su parte, confiados plenamente en el que es el principio de toda vocación. Nosotros también, en medio de nuestra fragilidad, queremos contribuir a anunciar el evangelio. Tú y yo.
Te pido hoy una oración especial por mi, que hace quince años fui ordenado sacerdote. Que Dios me fortalezca en mi debilidad.
28 de junio
Jueves XII semana
Mt 7, 21-29 Edificó su casa sobre roca…
…el que escucha las palabras de Jesús y las pone en práctica. En concreto se está refiriendo a escuchar el sermón de la montaña, que estos días hemos estado proclamando en el evangelio. Escuchar e interiorizar. Llevar la Palabra de Dios al centro de nuestra vida, a lo más profundo, a lo más sustancial, a su entraña verdadera, y dejar que vaya creciendo en nuestro seno, como lo hizo en el seno de María. Dejar que nos transforme, que nos haga, en Jesús, hijos del Padre.

27 de junio
Miércoles XII semana
Gn 15, 1-12 ¿De qué me sirven tus dones si soy estéril?
Es la pregunta que a veces te dirijo, como un reproche, cuando tengo la sensación de esterilidad, cuando me encuentro seco y poco creativo, cuando me veo infecundo. Y me revuelvo, ¿por qué contra ti y no contra mi mismo?, y me cierro a tu don, que es lo único que me puede salvar, que me puede volver a hacer fecundo en ti. Para los demás. Olvida mis preguntas y dame tus dones.

26 de junio
Martes XII semana
Mt 7, 6.12-14 ¡Qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida!
Estrecha es la puerta. Angosto es el camino. La vida en ti es el horizonte: un horizonte abierto, un horizonte amplio, un horizonte se plenitud. Para llegar a la vida que tú me ofreces, Señor, ya conozco el camino. El camino es el tuyo: el camino del abajamiento, el camino del servicio, el camino de la donación, el camino de la cruz, el camino del vaciamiento..

25 de junio
Lunes XII semana
Mt 7, 1-5 No juzguéis y no os juzgarán
En este consejo que nos das, Señor, en el Sermón de la Montaña, pones delante de nuestros ojos, de nuestros oídos, de nuestro corazón tu ley, llena de compasión y de verdad: no juzgar para no ser juzgado. Libra mi mente, Señor, de prejuicios; libra Señor, mi corazón de la inmisericordia; libra; que mire a todos los que me rodean, a los cercanos y lejanos, como les miras tú. Con misericordia, en vez de juicio.

24 de Junio
Natividad de San Juan Bautista
Is 49, 1-6 Desde el vientre me formó siervo suyo
Siempre he estado en ti, desde mi origen, y siempre estaré en ti, en todo mi futuro. Me tienes entrañado, me has formado, me has entretejido…Mi vida en tu eternidad, inserta en la dinámica de gracia y de creación, de salvación y redención que tú has generado. La fiesta de San Juan Bautista, como cualquier nacimiento, me pone ante esta realidad. En ti está nuestra fuente. En ti está nuestro fin. En tus manos he estado, estoy y estaré.

23 de junio
Sábado XI semana
2Co 12, 1-10 Me han metido una espina en la carne…
Un ángel malo, que me apalea, para que no sea soberbio. Tres veces he pedido al Señor que me libre de él; y me ha respondido: Te basta mi gracia; la fuerza se realiza en la debilidad.
¡Tantas son mis debilidades, Señor!¡Tanta la espina que me lacera la carne! Y a pesar de ello, ¡tanta mi soberbia! ¡tanta tu gracia, que me sostiene y fortalece!¡Tanta!


22 de junio
Viernes XI semana
Mt 6, 19-23 No atesoréis tesoros en la tierra, donde la polilla y la carcoma los roen
Me ha venido esta frase, por tercera vez, en una semana. Insistes. “porque donde está tu tesoro, allí está tu corazón”. La primera, en la boda de unos amigos, que con esta palabra tuya quisieron sellar su matrimonio. La segunda, viendo una película sobre Francisco de Asís: ante el papa predica este evangelio, sin añadir nada, y escandaliza a la corte pontificia que le tacha de hereje. La tercera, hoy.
Insistes, Señor. Deja que escuche tu Palabra y me pregunte ¿qué quieres de mí?
21 de junio
Jueves XI
Mt 6, 7-15 Cuando recéis no uséis muchas palabras
No usar muchas palabras, abandonar mi palabrería. Abrirme, en todo caso, a tu Palabra, para decir lo que tú mismo me dices. Decirte a ti, Señor Jesús, llamarte por tu nombre, que salva. Pedir misericordia, porque soy un pecador. Llevar ante ti el dolor y la miseria de la humanidad. Quedar en silencio. Contemplar. Dejarte actuar, dejar que vayas convirtiendo mi corazón a Ti.
