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Bendiciones

17 de enero
Martes II

Hb 6, 10-20 Te llenaré de bendiciones

Así estamos, Señor, colmados de tu gracia y bendición. Muchas de ellas pasan desapercibidas. La mayor bendición es estar con vida y caminar en tu presencia. Saber que me tienes en la palma de tu mano, que has tatuado ni nombre en tus entrañas, que todo lo mío es tuyo, que todo lo tuyo, el caudal inagotable de tu amor, es mío. Dame ojos de fe para saberme amado, bendecido, santificado. Gracias, Señor.

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Este mensaje fue publicado el 17 enero 2017 en Meditación diaria
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el novio

16 de enero
Lunes II

Mc 2, 18-22 ¿Es que pueden ayunar los amigos del novio, mientras el novio está con ellos?

Te diré mi amor, Dios mío. Cuando el sol comienza a calentar cortejo tu cruz, tan helada, apoyo mi cabeza en tu pecho, silencioso, quieto, enamorado. Cierro tus ojos y tu luz estalla. Queda el tiempo silencioso, con la cadencia del amor callado. Te diré mi amor, Rey mío, en la quietud de la tarde, cuando los ojos se cierran y los corazones se abren. Te diré mi amor, Rey mío, con una mirada suave, te lo diré contemplando tu cuerpo, que en pajas yace. Te diré mi amor, Rey mío, adorándote en la carne, te lo diré con mis besos, quizá con gotas de sangre.

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Este mensaje fue publicado el 16 enero 2017 en Meditación diaria
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Véante mis ojos

15 de enero
Domingo II semana

Jn 1, 29-34 Yo lo he visto y doy testimonio de que este es el hijo de Dios

Amado mío, ven a mí, alcánzame, rómpeme, hazme desaparecer en la espesura de tu gozo, en la oscuridad de lo oculto, donde me vas formando sin que yo sepa cómo, donde me vas entretejiendo en lo profundo de la tierra. Desde siempre y por siempre, tú eres Dios. Véante mis ojos, dulce Jesús bueno, véante mis ojos y muera yo luego. Emmanuel, aleluya.

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Este mensaje fue publicado el 15 enero 2017 en Meditación diaria
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Sígueme

14 de enero
Sábado I semana

Mc 2,13-17 Sígueme

Sigo tu palabra viva y eficaz, tu palabra que me penetra mis coyundas y llega a los tuétanos más escondidos de mis huesos. Tu palabra que sabe de mis deseos de ti, sacia mis anhelos, y de aquellos deseos que me separan de ti, cada día. Sigo tu mirada que se sigue con amor. Sigo tu llamada que alegra mi corazón. Sigo tu voluntad, que da luz a mis ojos. Llegue a tu presencia el meditar de mi corazón, Señor, roca mía, redentor mía. Una vez más, dejarlo todo, levantarme, seguirte.

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Este mensaje fue publicado el 14 enero 2017 en Meditación diaria
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En tu descanso

13 de enero
Viernes I semana

Hb 4, 1-5.11 Empeñémonos en entrar en aquél descanso

Solo en Dios descansa mi ser, me conduces a fuentes tranquilas, reparas mis fuerzas. Tú, Señor, me haces descansar en medio de la vorágine diaria, pues se que nada soy, que todo viene de ti, que todo es don, que siervo inútil soy. ¿Quién me separará de tu amor? ¿Para qué preocuparme? Si ocuparme en responder a tu llamada, en poner todo mi ser a tu servicio, entre las azucenas olvidado.

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Este mensaje fue publicado el 13 enero 2017 en Meditación diaria
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Partícipes

12 de enero
Jueves I semana

Hb 3,7-14 En efecto, somos partícipes de Cristo

En esto se me va hoy el pensamiento que no quiere pensar, la imaginación que no quiere imaginar, la distracción que sigue distraída, el amor que se derrama como ungüento a tus pies. Me haces partícipe de tu ser, así queda tu palaba anidada en el corazón, mientras me sigues sosteniendo en tu vida, en la maravilla de tu amor.

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Este mensaje fue publicado el 12 enero 2017 en Meditación diaria
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Levantado

11 de enero
Miércoles I semana

Mc 1, 29-39 Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó

Tú te acercas, me das tu mano, me levantas. Tres acciones que se repiten desde siempre y por siempre, pues eres Dios con nosotros. Tres muestras de cómo restauras nuestra humanidad caída en el pecado, en la enfermedad del desperdicio de nuestra vida, postrados por el consumo, la indiferencia ante el prójimo -¡ay de los refugiados!- , la falta de amor. Tú, señor, siempre brindando la maravilla de tu ser, la constancia de tu amor, el derroche inaudito de tu misericordia.

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Este mensaje fue publicado el 11 enero 2017 en Meditación diaria
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Todo

10 de enero
Martes II semana

Hb 2, 5-12 Dios, para quien y por quien existe todo

Todo en ti, para tu gloria y alabanza, a la que ahora mismo contribuyo. Todo por ti, por tu amor, de ti he recibido gracia tras gracia, llamado a la plenitud más inimaginable, esa que desbroza los páramos alados, y descorteza los cedros del Líbano. Todo en ti, todo por ti, oh tú que eres yo. Amarte y verte en todas las cosas, ver todas las cosas en ti, maravilla de tu ser, impronta de tu amor.

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Este mensaje fue publicado el 10 enero 2017 en Meditación diaria
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Tiempo ordinario

9 de enero
Lunes I semana

Mt 1,14-20 Convertíos y creed en el evangelio

Hoy, al comenzar el tiempo ordinario, levantarme, abrir la mirada a tu universo nocturno, descubrir el don de la vida en la respiración, comprender al mundo en su marcha desaforada hacia la insustancialidad, entregarme a tu entrega, adorarte, salir en la noche hacia el trabajo, cantar tus alabanzas, dejar que tu luz bañe mi realidad, transitar las horas en ti, descansar al final del día, hoy, una jornada más, empieza con tu llamada: conviértete y cree en el evangelio.

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Este mensaje fue publicado el 9 enero 2017 en Meditación diaria
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Hijo

8 de enero
Bautismo de Jesús

Is 42, 1-4.6-7 Yo, el Señor, te he llamado

Llamado, elegido, vertido, cogido de la mano, formado, aliado, iluminado, cantado, bendecido, absorbido, embelesado, destinado a abrir los ojos de los ciegos, a sacar a los cautivos de las cárceles, de la prisión a los que habitan en tinieblas, en ti, Hijo amado, predilecto. En ti amado por el amor vivo, en ti llama florecida de amor, almendro de invierno.

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Este mensaje fue publicado el 8 enero 2017 en Meditación diaria
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